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La República de Cuba es un país del Caribe, asentado en un archipiélago del mar de las Antillas, también conocido como mar Caribe. Su isla principal, conocida como Isla de Cuba, es la más grande de las Antillas Mayores. También forman parte del archipiélago la Isla de la Juventud (antiguamente llamada "de Pinos") y una multitud de cayos o pequeñas islas que rodean a las antes mencionadas. Al norte se encuentran Estados Unidos y Bahamas, al oeste México, al sur las Islas Caimán y Jamaica y al sudeste la isla La Española.
Cuba se constituye políticamente en un Estado socialista de trabajadores1 desde la victoria de la Revolución Cubana. A pesar del bloqueo económico que por 50 años ha impuesto el Gobierno de los Estados Unidos a Cuba, el país posee índices semejantes a los de países desarrollados en la alimentación2 .
Contenido
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editar Toponimia
El nombre de Cuba proviene de la palabra en lengua taína Cubao que traduce "donde la tierra fértil abunda"3 ) ó Coabana que traduce a la lengua española como "gran lugar".4
editar Geografía
Cuba es un archipiélago constituido por la mayor isla de las Antillas llamada Cuba, la Isla de la Juventud (anteriormente llamada Isla de Pinos), y otros 4.195 cayos, islotes e islas adyacentes. Está ubicada en el mar de las Antillas (o mar Caribe), cerca de la costa de los Estados Unidos y México. Sus límites son al norte con el Estrecho de la Florida, al este con el Paso de los Vientos, al sur con el mar Caribe y el oeste con el golfo de México.
Posee una superficie de 110.922 kilómetros cuadrados.
editar Clima
En Cuba las temperaturas son generalmente altas. Los valores medios anuales van desde los 24 grados Celsius en las llanuras hasta 26 grados Celsius y más en las costas orientales, reportándose magnitudes inferiores a 20 ºC. en las partes más altas de la Sierra Maestra.
La temporada de noviembre a abril es menos calurosa y se conoce como "invierno", mientras que los meses de mayo a octubre, más calurosos, reciben el nombre de "verano". Las temperaturas máximas y mínimas absolutas registradas son de 38,6 grados Celsius (Guantánamo, 7 de agosto de 1969) y 0,6 grados Celsius (Bainoa, 18 de febrero de 1996). Como es típico en los climas tropicales, la variación diaria de la temperatura es mayor que la anual.
La humedad relativa media es alta, con promedios cercanos al 80 por ciento. Los máximos diarios, generalmente superiores al 90 por ciento, ocurren a la salida del sol, mientras que los mínimos descienden, al mediodía, hasta 50-60 por ciento en el interior del territorio. Las zonas más húmedas son las regiones occidental y central, junto con los principales núcleos montañosos.
editar Hidrografía
Cuba posee una hidrografía en la cuál el caudal y extensión de humedal se encuentra regida por las lluvias. Las mismas constituyen factores determinantes abastecedores de agua. Los principales ríos se encuentran en la región Oriental: son el Toa y el Cauto.
En esta región durante el 2004 se produjo una desigual distribución de precipitaciones, extremas sequías e inundaciones que pudieron ser controladas. Además aunque no directamente, diversos huracanes y ciclones han influido en la lluvia y últimamente han ido aumentando.
En el 2006 y el 2007 los embalses, ríos y lagunas han llegado al tope de su capacidad, proveyendo de agua a la mayor parte de la población.
editar Geología
Este archipiélago se encontró sumergido. En el jurásico en Cuba se pobló de una rica biodiversidad marina en un estrecho entre Laurasia y Gondwana. Cuba es una isla de origen orogénico.
Posee una gran diversidad de rocas y suelos. Desde las calizas de Viñales hasta el suelo rojo de Moa. Posee diversas cuevas sumergidas como la del Ojo del Mégano, en Villa Clara y emergidas como la de Santo Tomás. El desarrollo submarino de estalactitas y estalagmitas muestra que el territorio se encontró fuera del agua hace apenas 10 000 años.
editar Fauna y flora
Destaca la fauna cubana, mamíferos como las jutías, diversos murciélagos, reptiles (Cuba alberga una población de cocodrilos mayor que muchos otros lugares), anfibios (entre ellos la rana más pequeña del mundo), peces y animales marinos. La flora, con más de 6.500 especies sólo de plantas con semilla, bosques, plantas tropicales, de río y frutales.5
La fauna cubana ha cambiado en el tiempo, pues la fauna actual dista de la del Período Cuaternario en Cuba. Los organismos vivos marinos abundan. Pueden ser cuevas, donde habitan peces ciegos, camarones, microorganismos y hongos. En los arrecifes de coral abundan los mismos, cuyos esqueletos calcáreos forman grandes masas. En ellas vive el carey y la caguama, dos tortugas amenazadas. Además hay peces como la guasa y otros de menor tamaño como los peces ángeles.
En tierra los suelos se llenan de insectos y en algunos sitios mamíferos insectívoros como el almiquí. En los árboles hay lagartos Anolis y jutias (Capromyidae). Además de diversas aves endémicas como el tocororo, el zunzún y el catey. En las ciénagas habita el cocodrilo junto al mayito de cienaga, la ferminia, la gallinuela de Santo Tomás y la garza.
Originariamente Cuba se encontraba llena de una espesa vegetación pero luego de un tiempo (principalmente durante la dominación española) ha sido degradada para desarrollar la agricultura. No obstante existen muchos programas para el cuidado y mantenimiento de estos bosques, que albergan gran diversidad. Las maderas preciosas de Cuba son muy cotizadas. Entre ellas el cedro, la caoba y otras.
editar Historia
editar Etapa precolombina
La percepción que tenemos de los habitantes precolombinos de Cuba (llamados aborígenes, indígenas o incorrectamente indios) viene a nosotros a través de los relatos de los conquistadores, llamados Cronistas de las Indias, por lo que está matizada por la visión europeizante y cristiana de los mismos. Uno de estos cronistas, Bartolomé de las Casas, distinguió tres tipos de culturas diferentes en cuanto a rasgos étnicos, lingüísticos y de desarrollo tecnológico y social, las cuales llamó Guanahatebey, Siboney o Sibuney y Taína.
Mas en el último siglo los estudios arqueológicos, etnológicos y morfológicos han permitido indagar más en la vida de estos primeros habitantes de la Isla.
Estos llegaron a la Isla en migraciones procedentes de la América continental. La primera ruta se presume que fue a través de Norteamérica hasta el litoral de golfo de México. Estos primeros grupos eran cazadores paleolíticos de origen mongoloide. La segunda migración, fechada aproximadamente hace 4500 años, procedía de Centro y Suramérica, estos tenían una fisionomía parecida a la del primer grupo. La tercera y cuarta migración procedió fundamentalmente de las Antillas en torno al 500 a.C.
Una clasificación más atenida a la evolución de estos grupos humanos establece también tres grupos: el de la edad de la concha (correspondiente al Guanahatebey), el de la edad de la piedra (correspondiente al Siboney) y la edad de la alfarería (correspondiente a la Taína).
En común todos estos grupos tenían una organización gentilicia matriarcal, con división del trabajo por sexo y edades con una forma de religión animista y culto a los antepasados.
Los aborígenes de la edad de la concha eran del grupo mesolítico , se asentaron en la costa sur del occidente de la Isla principal de Cuba y en la Isla de Pinos. En esta región proliferaban los moluscos, crustáceos y aves. Sus actividades principales eran la pesca de plataforma y la recolección litoral. Desarrollaron técnicas para confeccionar instrumentos con la concha marina, de ahí su clasificación. Vivían a cielo abierto y rara vez usaban las cuevas.
Los aborígenes de la edad de la piedra, también del mesolítico tardío, se asentaron en la costa norte del occidente y centro de la Isla. Aunque constituyen la primera migración eran más avanzados que el grupo anterior. Desarrollaron la caza y la pesca, si dejar la recolección. Dominaban el fuego y conocían la técnica para el tallado de la piedra de sílex. Vivían en cuevas y barrancos. Los aborígenes de la edad de la alfarería eran del grupo neolítico. Formaban parte de la familia de los aruacos y se asentaron a lo largo de toda la Isla. Eran agricultores, y con su principal cultivo, la yuca, fabricaban el casabe, alimento que no sólo podía comerse en el momento, sino que también se podía conservar. Confeccionaban objetos y recipientes de cerámica y poseían un variado instrumental de concha y piedra pulida. Vivían en casas de madera y guano de diversas formas: desde la cúbica clásica (bohío), en forma circular (caney) o sobre pilotes (barbacoa), siempre en una disposición circular en torno a un espacio céntrico (batey).
editar Colonización española
El 27 de octubre de 1492 arribaron a costas cubanas, por la zona de Bariay, la Pinta, la Niña y la Santa María, las tres primeras naves europeas bajo el mando de Cristóbal Colón. Entre esa fecha y el 5 de noviembre, las naves se movieron por la costa oriental de Cuba, y el viernes 2 de noviembre, designó a dos de sus hombres para que, durante seis días, se internasen en el territorio cubano.
En 1513 Diego Velázquez es nombrado gobernador de Cuba con facultad, entre otras, de fundar villas y efectuar repartimientos de indios.
Ya Velázquez había fundado la primera villa en territorio cubano, Nuestra Señora de la Asunción de Baracoa en 1511. En 1513 funda San Salvador de Bayamo, así preparó la fase siguiente de la conquista, la exploración del resto de la Isla, paso previo a la creación de nuevas villas. En enero de 1514 se fundó La Trinidad, entre abril y mayo de 1514 se fundaron San Cristóbal de La Habana y Sancti Spíritus, entre junio y julio de 1515 se fundó la única villa ubicada en la costa norte, Santa Maria del Puerto del Príncipe (actual Camagüey) y por último en agosto de 1515 quedo establecida Santiago de Cuba.
Estas villas constituían la base legal, organizativa y política en cada región lo cual se lograba al establecer en cada acto de fundación, la institución del municipio, y también garantizaban la concentración y permanencia en el territorio de un núcleo conquistador mediante la vecindad.
La encomienda fue la institución que trazó el rasgo caracterológico de la primera colonia. Esta institución colocaba a los aborígenes cubanos en manos de los españoles encomenderos, quienes debían cristianizarlos y enseñarles a trabajar; pero esta prescripción legal solo sirvió para encubrir el hecho real: la explotación aborigen en condiciones semejantes a la esclavitud.
El 10 de febrero de 1516, por petición de Velázquez, se creó el obispado de Cuba, cuya sede original estuvo en Baracoa y fue trasladada en 1523 a Santiago de Cuba.
El renglón económico dominante en estos primeros años de la colonia fue la minería, específicamente la extracción de oro, actividad en la cual se emplearon aborígenes encomendados así como algunos esclavos negros que se integraron desde muy temprano al conglomerado étnico que siglos después constituiría el pueblo cubano. Una vez agotados los yacimientos de oro este sector recaería sobre el cobre de las minas de Santiago del Prado.
Ya en 1503 los Reyes Católicos fundaban la Casa de Contratación de Sevilla la cual fue destinada con el objetivo de organizar y monopolizar el comercio español con sus nuevas posesiones, lo que despertó los celos de las otras potencias europeas.
Como consecuencia de las guerras entre Francia y España, hicieron su presencia en el Caribe los primeros corsarios a los que se sumaron después ingleses y holandeses. Aunque fueron fundamentalmente los galos que desolaron la Isla, tal como Roberto de Baal y Jacques de Sores.
Para repeler a estos ataques la Corona pone en marcha dos planes, ambos muy favorables para la nueva capital La Habana El primero fue el Sistema de Flotas o Puerto Único, mediante el cual todas las embarcaciones de las Indias Occidentales (Hispanoamérica) tenían que partir juntas rumbo a España desde el otrora Puerto de Carenas (la bahía de La Habana), lo que desarrolló un auge comercial sin precedentes en la ciudad con el crecimiento de su población y la diversificación de su actividad comercial por la creación de nuevos oficios. El segundo plan su dirigido a fortificar la ciudad, el cual tuvo como precedente la construcción ya en 1538 de la segunda fortaleza de América y que fue nombrada Castillo de la Real Fuerza, de años posteriores datan la protección de la bahía con fortificaciones como el Morro y la Punta.
Este desarrollo económico de La Habana contrastaba sobremanera con la escasa, casi nula, actividad comercial de las poblaciones alejadas, las cuales como forma de subsistencia iniciaron un comercio de contrabando con los corsarios extranjeros, burlando así el Monopolio Comercial Español.
En el siglo XVIII casi toda las tierras estaban repartidas en la Isla, particularmente las occidentales y las de las grandes sabanas, pero se mantenían improductivas y despobladas. La producción de tabaco se incrementó entre 1713 y 1720. Paralelo al proceso tabacalero se dio el azucarero. Las nuevas fábricas o trapiches se ubicaron en las proximidades de los centros urbanos. En 1740 se creó la Real Compañía de Comercio de La Habana, a ella se le otorgó el privilegio del control y conducción del tabaco, los azucares y el coambre de Cuba a España, como parte del control metropolitano.
El desarrollo de las ciudades y villas fue marcadamente desigual. La Habana llegó a ser a mediados de siglo, la tercera urbe y el primer puerto del Nuevo Mundo con una activa y bulliciosa vida portuaria y comercial. En 1728 se funda la Real y Pontificia Universidad de San Gerónimo de La Habana y el colegio de San José, que junto a los conventos de Belén y San Francisco, imparten la enseñanza en la capital y el Seminario de San Basilio el Magno en Santiago de Cuba.
En esta etapa comienzan a observarse las primeras luchas sociales en la historia de Cuba como consecuencia de las medidas monopólicas tomadas por la Corona acentuados ahora por el llamado Estanco del Tabaco que prohibía la venta del producto a particulares, colocaba el precio arbitrariamente y establecía las cantidades a comprar. Los movimientos se concentran fundamentalmente en los vegueros y los cobreros, lo que dio lugar a protestas y sublevaciones, la tercera de las cuales fue violentamente reprimida mediante la ejecución de once vegueros en Santiago de las Vegas, población próxima a la capital. Imposibilitados de vencer el monopolio, los más ricos habaneros decidieron participar de sus beneficios.
Al estallar la Guerra de los Siete Años, entre Francia e Inglaterra, España entraría a favor de la primera. Está contienda sirvió de escenario para que los ingleses dirigieran la mayor armada que había cruzado el Atlántico bajo la dirección de Sir Jorge Pockock con el objetivo de tomar La Habana. La ineficacia de las máximas autoridades españolas en la defensa de la ciudad contrastó con la disposición combativa de los criollos, expresada sobre todo en la figura de José Antonio Gómez, valeroso capitán de milicia de la cercana villa de Guanabacoa, muerto a consecuencia de los combates y la del capitán español don Luís de Velasco al defender el Castillo del Morro. El 12 de agosto de 1762 se firmó la capitulación de la ciudad, al día siguiente entraban triunfantes las tropas británicas. Esta ocupación duró once meses. El 6 de julio de 1763 tomaba posesión del gobierno de Cuba, en nombre del rey de España, el teniente general Ambrosio de Funes y Villalpando, Conde de Ricla. A cambio de la estratégica posición, se le entregaba a Gran Bretaña la Península de La Florida.
Las prioridades del Conde de Ricla y sus sucesores ilustrados estaban dirigidas al fortalecimiento militar de la Isla. Este objetivo debía cumplirse aplicando una nueva política que se basaba en la necesidad de crear una amplia base económica y ágiles mecanismos administrativos que le permitieran que el sistema defensivo fuese lo más autóctono y potente posible.
En el breve período de dos años, en La Habana se reconstruyen las fortalezas del Morro, La fuerza y La Punta; se edifican La Cabaña, Atarés y El Príncipe; los fortines de La Chorrera y Cojímar y se moderniza la muralla. Hacia 1774, el sistema se completó con la ampliación de los castillos de San Severino en Matanzas y El Morro en Santiago de Cuba.
En cuanto a la economía se reorganizó la administración con la creación de la Real Intendencia General de Ejército y Hacienda; la supresión de los privilegios de la Real Compañía de La Habana y la permisibilidad del libre comercio con extranjeros; la promulgación por la Corona de la nueva ley arancelaria; la liquidación del monopolio de Cádiz con la apertura al comercio de la Isla de otros puertos españoles, la ejecución de planes de desarrollo urbano y el reajuste de todo el sistema de impuestos con el objetivo de que, a corto plazo, cubriese los gastos administrativos de la Isla.
Bajo Ricla y sus sucesor el Marqués de la Torre, La Habana incrementó la pavimentación e inició el alumbrado de las calles, dispuso medidas sanitarias, e inició la construcción del primer paseo habanero, la Alameda de Paula; del primer teatro, El Principal; y del Palacio de los Capitanes Generales. Se llevó a cabo el primer censo poblacional de 1774 y se inició el trazado urbanístico de la ciudad, mediante el cual se prohibió las casas de guano e imponiendo una nueva arquitectura de grandes y ostentosos palacios.
Los hacendados criollos se enriquecieron y su flamante poder se materializó en instituciones que, como la Sociedad Económica de Amigos del País y el Real Consulado, canalizaron su influencia en el gobierno colonial.
En este contexto hace su entrada en la escena histórica cubana un cerrado y brillante grupo de hombres de pensamiento, la Generación del 92 o la Ilustración Reformista Cubana. Francisco de Arango y Parreño es el más brillante expositor del proyecto socioeconómico y el de mayor agudeza política. Las principales proposiciones de este grupo liderado por Parreño eran: libre comercio de esclavos; aumento de la esclavitud para resolver las necesidades de fuerza de trabajo y eliminación de todos los obstáculos que impiden su explotación intensiva; mejoramiento y perfeccionamiento en la utilización de tierras y la aplicación de la más moderna técnica; desarrollo tecnológico de la manufactura azucarera, desarrollo científico del país, libertad de comercio y disminución de la usura en los préstamos necesarios para incrementar la agricultura y la manufactura.
Hacia 1802, comienza a observarse otra corriente en la Ilustración Reformista Cubana. El movimiento se aglutina alrededor del obispo de La Habana Juan José Díaz de Espada Fernández y Landa y tiene dos centros de proyección colocados bajo la dirección de aquel: el Real y Conciliar Colegio Seminario de San Carlos y San Ambrosio y la Real Sociedad Económica de Amigos del País. La actividad de este nuevo grupo se dirige más a la esfera social y a la del pensamiento que a la económica. Desde el punto de vista político su proyección no es homogénea aunque todos sus integrantes muestran adhesión a las ideas políticas modernas, una tendencia descentralizadora y autonómica y la ponderación de lo cubano en formación en cuyo proceso quieren incidir. Espada es antirracista, antiesclavista, antilatifundista, crítico de la oligarquía y asume un proyecto de desarrollo sobre la base de la pequeña propiedad agraria. En esta corriente se formaron inicialmente Félix Varela, José de la Luz y Caballero, José Antonio Saco, Felipe Poey y Domingo del Monte.
Otra corriente política cifraba sus esperanzas de solución de los problemas cubanos en la anexión a Estados Unidos. En esta actitud convergía tanto un sector de los hacendados esclavistas que veía en la incorporación de Cuba a los Estados Unidos una garantía para la supervivencia de la esclavitud -dado el apoyo que encontrarían en los estados sureños-, como individuos animados por las posibilidades que ofrecía la democracia estadounidense en comparación con el despotismo hispano. Los primeros, agrupados en el "Club de La Habana" favorecieron las gestiones de compra de la Isla por parte del gobierno de Washington, así como las posibilidades de una invasión "liberadora" encabezada por algún general estadounidense.
En esta última dirección encaminó sus esfuerzos Narciso López, general de origen venezolano que, tras haber servido largos años en el ejército español, se involucró en los trajines conspirativos anexionistas. López condujo a Cuba dos fracasadas expediciones, y en la última fue capturado y ejecutado por las autoridades coloniales en 1851.
Otra corriente separatista más radical aspiraba a conquistar la independencia de Cuba. De temprana aparición -en 1810 se descubre la primera conspiración independentista liderada por Román de la Luz-, este separatismo alcanza un momento de auge en los primeros años de la década de 1820. Bajo el influjo coincidente de la gesta emancipadora en el continente y el trienio constitucional en España, proliferaron en la Isla logias masónicas y sociedades secretas. Dos importantes conspiraciones fueron abortadas en esta etapa, la de los Soles y Rayos de Bolívar (1823), en la que participaba el poeta José María Heredia -cumbre del romanticismo literario cubano- y más adelante la de la Gran Legión del Águila Negra alentada desde México.
El Padre Félix Varela Morales, definido por Luz y Caballero como “el que nos enseño primero en pensar”, fue el iniciador de la ideología de la independencia cubana. Educador, político sagaz, filósofo, sostuvo que Cuba debía ser independiente tanto de España como de los Estados Unidos y que esa independencia solo sería real si se lograba con los propios medios y por los propios naturales. Fue condenado a muerte por la Corona española, vivió en el exilio hasta su muerte en 1853. Su esfuerzo, sin embargo, tardaría largos años en fructificar pues las circunstancias, tanto internas como externas, no resultaban favorables al independentismo cubano.
El fracaso de la Junta de Información convocada en 1867 por el gobierno metropolitano para revisar su política colonial en Cuba, supuso un golpe demoledor para las esperanzas reformistas frustradas en reiteradas ocasiones. Tales circunstancias favorecieron el independentismo latente entre los sectores más avanzados de la sociedad cubana, propiciando la articulación de un vasto movimiento conspirativo en las regiones centro orientales del país.
editar Guerras de independencia
editar La Guerra de los Diez Años
El inicio de las luchas por la creación del Estado Nacional, una vez fracasados los intentos de reformas que realizaron los delegados cubanos a la Junta de Información, tuvo un antecedente inmediato. Desarrollado a partir de 1867, el proceso conspirativo tuvo su espacio fundamental en la región del centro – oriente cubano, con especial fuerza en las jurisdicciones de Bayamo, Manzanillo y Camagüey.
Francisco Vicente Aguilera, Pedro Figueredo, Carlos Manuel de Céspedes, Vicente García, Salvador Cisneros Betancourt, y Miguel Jerónimo Gutiérrez ejemplifican a este grupo de terratenientes revolucionarios, empeñados en expulsar a España de Cuba.
Devenido Céspedes jefe de la Revolución, el 10 de octubre de 1868 se produjo el grito de independencia en su ingenio Demajagua, al tiempo que realizaba dos actos de suma trascendencia: liberó a sus esclavos y dio a conocer un documento que pasaría a la historia como Manifiesto del 10 de octubre donde señala las causas de la lucha, la lucha armada como única vía posible y los objetivos: la independencia de Cuba y la abolición de la esclavitud. A pasos acelerados la Revolución ampliará su escenario en la zona oriental, demostrando la validez del alzamiento cespedista. Las bisoñas tropas mambisas, que comenzaban a ser entrenadas por militares dominicanos de la talla de Modesto Díaz y Luis Marcano, empezaron a demostrar la importancia del machete como arma redentora. Con rapidez, una figura de trascendencia especial en la historia nacional, se pondría de manifiesto: Máximo Gómez, vencedor en la carga al machete en Tienda de Pino, cerca de Baire, el 4 de noviembre.
La toma de Bayamo, en el propio mes de octubre proporcionó una capital a la naciente revolución y permitió el decurso de ciertas transformaciones, no sin antes haber redactado Pedro Figueredo la letra del Himno de Bayamo.
El 4 de noviembre los camagüeyanos se levantaron en armas en Las Clavellinas, dirigidos por la Junta Revolucionaria local, que más tarde en las Minas se radicalizaría a manos de Ignacio Agramonte. Los villareños efectuaron su alzamiento el 6 de febrero de 1869 en el cafetal San Gil en Manicaragüa.
La reunión de los centros de dirección revolucionaria para dejar constituido el frente único de combate contra la metrópoli tuvo lugar en Guáimaro, a partir del 10 de abril de 1869. Céspedes encabezó a los delegados orientales, Agramonte y Cisneros Betancourt a los camagüeyanos y Miguel Jerónimo Gutiérrez a los villareños. En esa asamblea se aprobó la Constitución de Guáimaro que estableció la elección de un Presidente, de un General en Jefe y de una Cámara de Representantes como poder supremo. Se estableció en la Constitución un poder legislativo (la Cámara) con exagerados poderes sobre el Presidente y el General en Jefe, esto provocará contradicciones dentro del Poder Civil y entre el Poder Civil y el Poder Militar. No obstante la primera constitución cubana tenía un marcado carácter republicano, democrático y abolicionista, inspirada en el modelo de Montesquieu. Céspedes es electo como Presidente de la República de Cuba en Armas.
El ejército libertador cubano, tras meses de duro aprendizaje militar, alcanzó una capacidad ofensiva que se pondría de manifiesto en la invasión de la rica región de Guantánamo por el General Máximo Gómez, la poderosa ofensiva militar insurrecta dirigida por Gómez que tenía como objetivo destruir la riqueza cafetalera y cañera de la región e incorporarla a la lucha se prolongó varios meses y logró sus objetivos. Se destacó en la misma la figura de Antonio Maceo en el combate de Cafetal de Indiana rescatando a su hermano José. Las brillantes acciones libradas en las sabanas camagüeyanas por la caballería al mando de Ignacio Agramonte, se destaca el Rescate del brigadier Julio Sanguily el 8 de octubre de 1871, acción heroica de Agramonte y 35 jinetes que en un hecho relámpago derrotaron a una columna española de 120 hombres. Pero este avance militar se vio lastrado por las diferencias políticas en el campo revolucionario, las cuales condujeron a la deposición de Céspedes de su cargo de Presidente de la República (1873) e impidieron el tan necesario apoyo en armas y medios de los patriotas emigrados.
El empuje militar cubano alcanzó su cenit entre 1874 y 1875. Gómez había sustituido a Agramonte, quien había caído en combate en 1873, al frente de Camagüey y logra importantes victorias en los combates de La Sacra, Palo Seco, El Naranjo, Mojacasabe y Las Guásimas, este último fue el mayor de toda la guerra y causó a los españoles cerca de 1000 bajas. El 11 de enero de 1875 Gómez comienza el intento de Invasión a Occidente. Con 1000 hombres cruza la trocha de Júcaro a Morón y penetra en territorio villareño produciendo la invasión a Las Villas, no obstante los villareños no aceptan a Gómez como jefe por no ser este nativo de esta región y se ve obligado a retirarse a las Villas. Entre tanto en Camagüey las tropas rechazan a Maceo como jefe por motivos similares. Por lo que la Invasión a Occidente fracasa. Por el mismo tiempo el General Vicente García protagoniza las sediciones de Lagunas de Varona y Santa Rita, en abril de 1875 y mayo de 1877 respectivamente.
El desfavorable sesgo de la correlación de fuerzas y el desgaste en el campo insurrecto, posibilitaron que un importante sector del movimiento independentista aceptase las propuestas del General español Arsenio Martínez Campos. El plan pacificador de Martínez Campos constaba de dos partes: presionar militarmente a los insurrectos ampliando el Ejército español y en promesas a los jefes y soldados insurrectos que se rindieran. El plan tuvo éxito porque la indisciplina, el caudillismo, el regionalismo, el racismo y las contradicciones de todo tipo habían causado profunda debilidad moral en el terreno insurrecto; todo esto se resumió en una propuesta de paz elaborada por Martinez Campos conocida como Pacto del Zanjón este sólo daba reformas a Cuba como permitir la formación de partidos políticos no separatistas, crear cierta libertad de prensa y de reunión, otorgar la libertad solo a los esclavos que se habían incorporado a lo lucha. No obstante la paz sin independencia firmada en el Zanjón (1878) no obtuvo el consenso de las fuerzas mambisas y en particular fue rechazada por el General Antonio Maceo en el hecho conocido como la Protesta de Baraguá el 15 de marzo de 1878.
Aunque las acciones militares insurrectas no pudieron sostenerse por mucho tiempo, la Protesta de Baraguá, escenificada por Maceo y sus tropas, que encarnaban los sectores más populares del movimiento revolucionario, constituyó la evidencia mayor de la irrevocable voluntad de los cubanos de continuar la lucha por la independencia.
editar El período de entreguerras
Si se estudia con detenimiento la etapa histórica nacional que transcurre a partir del cese de la Guerra de los Diez Años, llama la atención un hecho notable: se desarrolla el modo de producción monopolista en Cuba.
El número de fábricas de azúcar se reduce de 1190 en el año 1878 a 500 en el año 1895, pero la producción de azúcar creció de 597.000 toneladas en 1878 a más de un millón en 1895, esto se explica por el hecho de que los pequeños y viejos ingenios se transformaron en grandes centrales azucareros con maquinarias y técnicas modernas, los nuevos centrales contribuyeron al desarrollo del transporte y las comunicaciones, lo que redujo el asilamiento localista. Los nuevos centrales necesitan más caña por lo que se incrementan los latifundios cañeros. Los hacendados de Las Villas, Camagüey y Oriente no pueden competir con los hacendados de Occidente que no habían sufrido pérdidas en la guerra por lo que se arruinan y venden sus fábricas y tierras y se convierten en colonos (arrendatarios).
Entre 1878 y 1895 los Estados Unidos hacen importantes inversiones en Cuba, principalmente en el azúcar, la minería y el tabaco. En 1895 sus inversiones ascendieron a 50 millones de pesos. También en esta etapa Estados Unidos intensificó su control comercial sobre Cuba.
Como consecuencia de la guerra y de las transformaciones económicas que exigían mano de obra calificada, España decreta la abolición de la esclavitud en 1886. La abolición de la esclavitud provocó el aumento del proletariado nacional.
En 1892 se celebró en Cuba el I Congreso Regional Obrero donde se abordaron demandas económicas pero también se planteó el derecho de los obreros a luchar por la independencia. En la emigración los obreros cubanos serían el sostén principal de la próxima etapa de lucha.
En virtud de los acuerdos del Zanjón surgen dos partidos políticos: El Partido Liberal (Autonomista), compuesto principalmente por cubanos ricos y el Partido Unión Constitucional compuesto principalmente por propietarios españoles.
Durante esta etapa se produjeron cambios que acentuaron la estructura colonial, la deformación económica y la dependencia del exterior, lo que exigía la necesidad de una guerra de liberación nacional.
Entre 1879 y 1880 se desarrolla la Guerra Chiquita esta fue preparada por Calixto García al frente del Comité Revolucionario Cubano de Nueva York. Se sumaron dentro de Cuba, Quintín Banderas, José Maceo y otros. Se produjeron alzamientos de importancia en Oriente y Las Villas.
Esta guerra fracasó por su deficiente preparación, por la falta de ayuda exterior, también por la llegada tardía de Calixto García y la ausencia de Gómez y Maceo. No obstante se evidenció la vigencia del ideal independentista, su fracaso sirvió de lección a los cubanos.
Otro intento de reanudar la lucha durante esta etapa fue el frustrado Plan Gómez-Maceo, que consistió en una conspiración dirigida por estas figuras desde el exterior, con el fin de dar continuidad a la lucha. Este plan también fracasó por una serie de factores organizativos y la incapacidad de articular las acciones con un movimiento de masas amplio y unido. Esa sería la obra de José Martí.
José Martí fue la figura cimera del siglo XIX continental. Su ideario político–social trascendió las fronteras de su patria, marcando pautas que condujesen a América Latina a su “segunda independencia”. Con la creación del Partido Revolucionario Cubano, concebido como la organización única de todos los independentistas cubanos que debía conseguir los medios materiales y humanos para la nueva empresa emancipadora, y su labor como periodista de talla universal, impulsó una labor de esclarecimiento y unificación, centrada en los núcleos de emigrados cubanos, principalmente en Estados Unidos, pero con amplia repercusión en la Isla. Martí impulsó una tremenda renovación dentro de las letras hispanas de fines de la centuria.
editar La Guerra del 95
El 24 de febrero de 1895 mediante un levantamiento simultáneo en Oriente y Matanzas se reinicia la lucha independentista. Aunque se provocaron levantamientos en Bayate, Guantánamo, El Cobre, Ibarra, etc., el hecho pasa a la historia como El Grito de Baire.
Martí y Gómez antes de partir para Cuba desde la República Dominicana firman el Manifiesto de Montecristi, redactado por el primero. Este documento es considerado el programa de la Revolución en la Guerra Necesaria. Martí señala que esa guerra es continuación de la anterior, también expresa la necesidad de hacer una República nueva con iguales derechos para todos. Al final destaca el significativo latinoamericanismo de la guerra en Cuba.
Tras arribar a Cuba los tres grandes de la Guerra de independencia (Maceo, Gómez y Martí) el 1º y 11 de abril respectivamente, se reúnen el 5 de mayo en La Mejorana y, por encima de las diferencias de enfoques, organizan la Guerra y se aprueba el plan de invasión a Occidente.
Durante el verano de 1895 se extiende la lucha a Oriente, Camagüey y Las Villas. En Oriente Maceo obtiene victorias en los combates de El Jobito, Peralejo y Sao del indio. En Camagüey vence Gómez en el combate de Altagracia y La Larga. En Las Villas se alzan Carlos Roloff y Serafín Sánchez.
El 16 de septiembre de 1895 se produce la Asamblea de Jimaguayú, como su paralela de Guáimaro que redacta una nueva Constitución de la República en Armas. En ella se elige un poder civil más reducido y práctico formado por un Consejo de Gobierno que estaba compuesto por un presidente (Salvador Cisneros Betancourt), un vicepresidente y 4 secretarios. Este gobierno civil tenía atribuciones sobre los asuntos políticos y económicos pero con facultades limitadas sobre lo militar. Se planteó que tanto esta Constitución como los acuerdos de esta asamblea tendrían vigencia sólo por 2 años cuando se convocaría otra asamblea.
Entre el 22 de octubre de 1895 y el 22 de enero de 1896 se produce una de las páginas épicas de la Guerra de Independencia, la Invasión a Occidente. Maceo parte desde Mangos de Baraguá con 1400 hombres y al llegar a Camagüey ya contaba 2500. Cuando cruzan la Trocha de Júcaro a Morón se encuentran con Gómez, quedando constituido el Ejército Invasor. En Las Villas combaten en la batalla de Mal Tiempo, la más importante de la guerra, mientras que en Matanzas ejecutan la contramarcha o Lazo de la Invasión, ardid que les permite cruzar el Occidente con más facilidad. En la Habana ya en enero de 1896 Maceo parte a Pinar del Río y Gómez queda protegiéndolo con la Campaña de la Lanzadera. En Pinar del Río Maceo sostiene varios combates en el de Las Taironas llegando al poblado occidental de Mantua victorioso.
Valeriano Weyler sustituye a Martínez Campos como Capitán General, ordenando el Bando de Reconcentración que obligaba a miles de campesinos a trasladarse a pueblos y ciudades con el objetivo de aislar a los insurrectos en las zonas rurales. A causa de la Concentración, producto de enfermedades y hacinamiento, murieron cerca de 250 000 personas.
Mientras tanto, se desarrollaba la Campaña de Occidente dirigida por Maceo, la cual tenía como objetivo consolidar las posiciones ganadas con la invasión, destacándose los combates de Río Hondo, El Rosario y El Rubí. En Camagüey, Gómez vence en la batalla de Saratoga y Calixto García en la toma del Fuerte San Marcos.
Entre 1897 y 1898 Gómez dirige la Campaña de la Reforma en territorio villareño para atraer soldados españoles y aliviar el frente occidental que había perdido a Antonio Maceo el 7 de diciembre de 1896. Esta campaña consistía en emplear la guerra de guerrillas, la guerra de desgaste con emboscadas y ataques relámpago de pequeños grupos para desorientar al enemigo y llevarlos a terrenos pantanosos (manigua) para vencerlos por enfermedades y agotamiento. Cerca de 4000 insurrectos ponen fuera de combate a 25.000 soldados españoles.
Desde Oriente, Calixto García toma las ciudades de Victoria de Las Tunas, Guisa, Jiguaní y Santa Rita destacándose por la eficiente dirección de la artillería mambisa. Mientras, en occidente se producen miles de acciones de mediana y pequeña escala. La suerte del colonialismo español estaba echada.
editar La Guerra Hispano–Estadounidense
En febrero de 1898 se encontraba en el puerto de La Habana el crucero USS-Maine, de los Estados Unidos. El buque había llegado a Cuba para proteger los intereses de los Estados Unidos en Cuba durante la revuelta en La Habana contra el General Valeriano Weyler. A las 9:40 de la mañana del 15 de febrero de 1898, una explosión causada por más de cinco toneladas de pólvora destruyó el acorazado Maine. 266 miembros de la tripulación perdieron la vida. La marina estadounidense designó una comisión para investigar los hechos. Después de cuatro semanas de investigaciones en La Habana, se concluyó que una mina había explotado debajo (afuera) del barco, pero dadas las dificultades de la investigación, la comisión no identificó ningún culpable, no obstante a eso Estados Unidos culpa a España y se presenta como víctima, convirtiendo el hecho en un pretexto que induce al pueblo estadounidense a favorecer una intervención militar en Cuba.
El desarrollo de la revolución en Cuba, visto con creciente simpatía por el pueblo estadounidense, ahora aumentado por la campaña propagandística desatada en torno a la explosión, hace que el 19 de abril ambas Cámaras del Congreso aprueben la Resolución Conjunta mediante la cual el gobierno de Washington intervenía en el conflicto. Según el documento Cuba debía ser libre e independiente y Estados Unidos se retiraría de la isla cuando existieran las garantías de un gobierno estable. Estados Unidos entra en guerra con España y, con la colaboración de las fuerzas mambisas, desembarca sus tropas en la costa sur de la zona oriental de Cuba. Las acciones se libran en torno a Santiago de Cuba.
La flota española ha quedado bloqueada en el puerto santiaguero, intenta una salida en la cual es aniquilada por la superioridad de las fuerzas navales estadounidenses. Tras el asalto a las defensas externas de la ciudad por las fuerzas cubano-estadounidenses, el mando español decide rendirse. Meses después, según el Tratado de París, España traspasará Cuba a los Estados Unidos y, eventualmente, el poder quedará en manos cubanas. Con la firma del Tratado de París se iniciaba un período transicional, mediado por la presencia temporal de Estados Unidos en el manejo de los destinos insulares.
editar Intervención estadounidense
El 1 de enero de 1899 se iniciaba la ocupación de Cuba por los Estados Unidos a través de gobierno que decretaba órdenes militares.
Durante este período el gobierno interventor dirige sus acciones en dos aristas. La primera fue tratar de recuperar al país de las secuelas de la Guerra, para esto destinó auxilios directos a la población en alimentos y medicinas, ideó el Plan de saneamiento de la isla y la creación de escuelas públicas.
La segunda fue asegurar su situación privilegiada con respecto a Cuba en la futura etapa republicana. Para ello rebaja de aranceles a productos estadounidenses que invadirán el mercado interno cubano, crea la Ley de Deslindes y división de haciendas comunales, mediante la cual el Estado se apropiaría de muchas tierras las cuales serían vendidas después a empresas estadounidenses privadas, a través de la Ley ferrocarrilera favorecería las inversiones estadounidenses en esa esfera y desplazaría a los ingleses y mediante concesiones mineras las compañías estadounidenses obtienen el derecho de explotar minas en Cuba.
Mediante la Ley militar No.301 del 25 de julio de 1900 el gobierno llama a una convocatoria a elecciones de delegados para la Asamblea Constituyente. El sistema electoral que se aplicó se basaba en el sufragio ilustrado (sólo podían votar los que sabían leer y escribir) y censitario (los electores debían tener 250 pesos o más en propiedades).
La Asamblea Constituyente redactó y aprobó la Constitución de 1901 de carácter liberal-democrático. La Constitución de 1901 contenía las partes clásicas de toda constitución: la dogmática relativa a los derechos individuales que había conquistado y consagrado la Revolución Francesa; la orgánica referente a la estructura, funciones y derechos de la organización estatal y la cláusula de reforma. (Artículo 115). En esencia se estableció un régimen republicano y representativo, estructurado en la célebre división de poderes de Montesquieu. El legislativo se componía de un Senado y una Cámara de Representantes (sistema bicameral), un poder judicial con una relativa independencia, haciendo a sus componentes inamovibles, pero dependientes del Ejecutivo y a veces también del legislativo en cuanto a sus nombramientos.
Como parte de esta Constitución la Asamblea debía proveer y acordar con el Gobierno de Estados Unidos lo referente a las relaciones que deberían existir entre ambos gobiernos. En medio de los trabajos de la Comisión cubana encargada de dictaminar sobre las futuras relaciones entre Cuba y Estados Unidos, el congreso estadounidense aprueba la Enmienda Platt, con la que el gobierno de Estados Unidos se otorgaba el derecho a intervenir en los asuntos internos de la Isla cuando lo entendiera conveniente.
A pesar de la oposición de los delegados a la Asamblea Constituyente, la presión estadounidense, que colocaba a los cubanos ante la disyuntiva de tener una república con la Enmienda o continuar la ocupación, logró que ésta quedara definitivamente aprobada por los cubanos el 12 de junio de 1901.
editar República
editar Inicios de la República
El 20 de mayo de 1902 nace la República de Cuba siendo electo Tomás Estrada Palma como su primer presidente.
El prestigio de Estrada Palma dentro de los círculos revolucionarios lo convirtió en uno de los candidatos favoritos entre amplios sectores de la población cubana. La desunión existente se acentúa al producirse el fracaso de la candidatura propuesta por Máximo Gómez, en la que Estrada Palma sería Presidente y Bartolomé Mazó, quien había sido el último Presidente de la República en Armas, sería Vicepresidente.
A este primer gobierno correspondería la tarea de formalizar los vínculos de dependencia con Estados Unidos. A tal efecto, se firmaron bajo esta administración el Tratado de Reciprocidad Comercial de 1902, mediante el cual productos cubanos eran beneficiados a su entrada en Unidos con rebajas arancelarias del 20% mientras que productos estadounidenses eran beneficiados a su entrada en Cuba con rebajas arancelarias del 20 al 40%; el Tratado de arrendamiento de estaciones navales y carboneras (1903) en virtud del artículo 7 de la Enmienda Platt este concede a Estados Unidos el derecho de arrendar tierras para crear bases en Bahía Honda y Guantánamo.
El gobierno de Estrada Palma y los tratados con Estados Unidos tuvieron su principal oposición en el escritor Enrique Collazo el cual denuncia la corrupción político- administrativa y la miseria del pueblo bajo el gobierno de Estrada Palma, en Salvador Cisneros Betancourt quien calificó al gobierno de antidemocrático y en Manuel Sanguily que criticó el Tratado Reciprocidad de de 1902, las inversiones y la compra de tierra de Estados Unidos a Cuba.
No obstante de estas críticas la peculiar austeridad del presidente Estrada Palma le hizo ganarse un prestigio de honestidad mucho más cimentado por la corrupción de los que le sucedieron en la jefatura del gobierno. En cambio, el anciano presidente se hizo reelegir.
El hecho provocó la sublevación del opositor Partido Liberal, desencadenando los acontecimientos que condujeron a una nueva intervención estadounidense aplicándose el artículo 3 de la Enmienda Platt. Durante casi tres años, 1906-1909, la Isla se mantuvo bajo la administración estadounidense con fachada de ocupación civil, manteniéndose los símbolos nacionales cubanos en los edificios públicos y bajo la administración del abogado Charles Magoon. Los estadounidenses crean el Ejército Permanente Cubano, para no tener que volver a ocupar el país en un futuro.
El gobierno de José Miguel Gómez (1909-1913), cuyo desempeño quedaría marcado por el atraso económico y una fuerte corrupción político-administrativa, lo que se expresó en los sucios juegos comerciales gubernamentales como el dragado de los puertos o la desecación de la Cienaga de Zapata ambas empresas pantalla para el robo de los fondos públicos. Todo ello condujo a grandes males sociales como el desempleo, el analfabetismo, la insalubridad, la prostitución, la mendicidad y la discriminación racial. Esta última alcanzó su colofón en 1912 con la represión de la Sublevación de los independientes de color, en la cual miles de cubanos de la raza negra se alzaron contra la discriminación social y el gobierno de José Miguel Gómez, a través del Ejército cubano masacró a 3000 rebeldes.
El adusto conservadurismo de su sucesor, Mario García Menocal (1913-1920), no fue suficiente para ocultar numerosas corruptelas, favorecidas en este caso por la bonanza económica que propició la Primera Guerra Mundial. Durante su adminstracióentró en funciones el peso cubano como moneda oficial en 1914. Menocal logró reelegirse, lo que provocó una nueva rebelión de los liberales y los consiguientes aprestos intervencionistas de Estados Unidos.
La economía cubana había crecido muy rápidamente durante las dos primeras décadas del siglo, estimulada por la favorable coyuntura creada por la reciente guerra mundial. No obstante ese crecimiento era extremadamente unilateral, basado de modo casi exclusivo en el azúcar y en las relaciones mercantiles con Estados Unidos. Por otra parte, los capitales estadounidenses que habían afluido a la Isla con ritmo ascendente eran los principales beneficiarios del crecimiento, puesto que controlaban el 70 por ciento de la producción azucarera además de su infraestructura y los negocios colaterales.
El bienestar económico derivado de este proceso -del cual dan testimonio las fastuosas casas de El Vedado-, revelaría una extraordinaria fragilidad. Ello se puso de manifiesto en 1920, cuando una brusca caída en el precio del azúcar provocó un crac bancario que dio provocó la bancarrota de las instituciones financieras cubanas. Poco después, cuando la producción azucarera del país alcanzaba los 5 millones de toneladas, se hizo evidente la saturación de los mercados, claro indicio de que la economía cubana no podía continuar creciendo sobre la base exclusiva del azúcar.
Tras el gobierno de Menocal, el gobierno de Alfredo Zayas (1921-1925), fue el escenario de trascendentales movimientos políticos.
El movimiento obrero, cuyas raíces se remontaban a las décadas finales del siglo XIX, había seguido también un curso ascendente matizado por huelgas -la de los aprendices en 1902 y la de la moneda en 1907 entre las más importantes- que más tarde llegaron a constituir una verdadera oleada debido a la inflación generada por la I Guerra Mundial. En el Primer Congreso Obrero Independiente (1920) los obreros de diferentes tendencias políticas toman un acuerdo de importancia la creación de la Federación Obrera de la Habana. Fue un paso de avance organizativo e ideológico, se destaca el líder obrero Alfredo López que desembocará en 1925 con la fundación de la Confederación Nacional de Obreros de Cuba (CNOC) que será la primera organización obrera de carácter nacional que se propuso la lucha económica y la organización del movimiento obrero y el desarrollo de la conciencia de los trabajadores.
A la par de los obreros, pero en una escala mucho mayor se desarrolla en movimiento estudiantil e intelectual que se inicia el 20 de diciembre de 1922 con la fundación de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU), uno de sus fundadores, Julio Antonio Mella, quien asume el cargo de secretario y luego el de presidente, será el gran líder de esta etapa histórica.
En torno a la FEU se organizan los estudiantes universitarios y en enero de 1923 la Reforma Universitaria en Cuba, mediante la cual se exigen cambios en la enseñanza universitaria (depuración del profesorado, exigir recursos al gobierno para mejorar las condiciones materiales de la Universidad, autonomía universitaria y participación de los estudiantes en el gobierno de la Universidad). El auge del movimiento reformista universitario logró que el gobierno de Alfredo Zayas reconociera legalmente a la FEU y tomara algunas medidas como la expulsión de profesores corruptos e ineptos y la Creación de la Asamblea Universitaria compuesta por profesores y alumnos. La Reforma Universitaria se amplió con otros hechos y significó el surgimiento en Cuba del movimiento estudiantil universitario.
En octubre de 1923 y como parte de la Reforma universitaria se realiza el Primer Congreso Nacional de estudiantes que toma acuerdos de carácter político – social, exige la derogación de la Enmienda Platt y la creación la Universidad Popular José Martí, la cual es fundada en noviembre de 1923 con el objetivo de vincular el movimiento estudiantil y obrero.
En marzo de 1923 un grupo de intelectuales liderados por Rubén Martínez Villena protestan públicamente por la compra fraudulenta del Convento Santa Clara realizada por políticos del gobierno de Zayas. Este hecho, conocido como la Protesta de los 13, marcó el inicio en Cuba del movimiento de intelectuales que comenzarán a participar en las luchas políticas del país. De este hecho se derivaron los grupos Falange de Acción Cubana y el Grupo Minorista con la parte de Villena y otros.
editar La Dictadura de Gerardo Machado
El ascenso de Gerardo Machado a la presidencia en 1925 representa la alternativa de la oligarquía frente a la crisis latente. El nuevo régimen intenta conciliar en su programa económico los intereses de los distintos sectores de la burguesía nacional y el capital estadounidense, ofrece garantías de estabilidad a las capas medias y nuevos empleos a las clases populares, todo ello combinado con una selectiva pero feroz represión contra adversarios políticos y movimientos opositores. Su programa económico se concentraba en la reducción de inversiones, la política de reducción de zafra (para estimular los precios deprimidos del azúcar en el mercado mundial), la reforma arancelaria, cuyo objetivo era elevar los aranceles a productos extranjeros que se podían producir en Cuba y que se compraban en Estados Unidos como el café, arroz, huevos, carnes y otros, y el famoso Plan de obras públicas, mediante el cual se intenta reducir el desempleo creando puestos de trabajo en obras improductivas y temporales como el Capitolio, la escalinata universitaria, la Carretera Central, etc.
Bajo esta aureola de eficiencia administrativa, el gobierno intentó poner coto a las pugnas de los partidos tradicionales, asegurándoles el disfrute del presupuesto estatal mediante la fórmula del cooperativismo, en la cual Machado presiona para que todos los partidos apoyen su gobierno, al inicio lo logra en parte, pero después de va creando descontento en los partidos. Con ese consenso inicial que logró, Machado decidió reformar la constitución para perpetuarse en el poder por seis años.
Machado gobierna con una política represiva, materializada en encarcelamientos, torturas, son asesinados entre otros los líderes Alfredo López y Julio Antonio Mella. Se ilegaliza la CNOC y se respira un ambiente de terror y de persecución del movimiento revolucionario.
En este contexto se va conformando una crisis generalizada, aumentada por la Crisis económica mundial de 1929 a 1933 cuyos efectos en Cuba agravaron la situación existente, crea una situación revolucionaria, el pueblo estaba dispuesto a luchar. Casi todas las facciones de la sociedad se organizan para hacer frente a Machado, desde grupos de derecha como “Unión Nacionalista” dirigido por Carlos Mendieta, de centro como el Directorio Estudiantil Universitario, de izquierda como la CNOC, el Partido Comunista, el grupo Unión Revolucionaria de Antonio Guiteras y el Ala Izquierda estudiantil y hasta grupos de corte fascista como el ABC el cual era un grupo celular armado y secreto, su objetivo era crear un “estado fuerte” que garantizara la armonía social, entre sus líderes se encontraba Jorge Mañach.
El 20 de marzo de 1930 se realiza una huelga general en la que participaron doscientos mil obreros bajo la consigna “¡Abajo Machado!”. Rubén Martínez Villena fue su principal organizador como dirigente de la CNOC. Esta huelga se considera el inicio de esta revolución antimachadista junto con la Tángana estudiantil de septiembre del 33 que consistió en un plan de estudiantes universitarios para promover un levantamiento popular contra Machado a través del desorden público. Estas acciones culminarán en Agosto de 1933 con otra huelga general que había comenzado como huelga de los ómnibus de la Habana, pero de huelga económica y parcial se transforma en huelga política general, cuyo resultado será que el 12 de agosto de 1933 bajo la presión popular Machado huye del país.
editar La Revolución del Treinta y el retorno a la democracia
La mediación del embajador estadounidense Sumner Welles no pudo evitar la caída de Machado pero sí impidió el triunfo popular: Welles le sale al paso a la huelga y apoyado por el ABC e impone como presidente a Carlos Manuel de Céspedes (hijo) que gobernará del 13 de agosto de 1933 al 4 de septiembre de 1933. El 4 de septiembre de 1933 mediante un Golpe de Estado, el sargento Fulgencio Batista destituye a Céspedes. Esta sublevación tiene el apoyo del Directorio Estudiantil y Batista se convierte en Jefe del Ejército con el grado de coronel. Este Golpe de Estado crea el Gobierno de la Pentarquía que durará apenas 6 días desde el 4 hasta 10 de septiembre de 1933. Bajo la autoridad del Directorio Estudiantil y Batista, la pentarquía se transformó en el gobierno de los Cien Días.
Este gobierno de los Cien Días, encabezado por Ramón Grau como Presidente y Antonio Guiteras como Secretario de Gobernación, critica y se opone a la Enmienda Platt y toma medidas de marcado carácter popular (aplicación de la jornada laboral de 8 horas, reparto de tierras a los campesinos, legalización de los sindicatos, otorgamiento de la autonomía universitaria, rebaja de la tarifa eléctrica, intervención de la compañía eléctrica estadounidense, etc.)
Este Gobierno a pesar del gran apoyo popular fracaso el 15 de enero de 1934 debido a la oposición del Partido Socialista Popular y tampoco fue reconocido por Estados Unidos.
Los partidos oligárquicos restaurados en el poder, a pesar del irrestricto apoyo estadounidense expresado en la abrogación de la Enmienda Platt, y las medidas de estabilización económica -principalmente el sistema de cuotas azucareras y un nuevo tratado de reciprocidad comercial-, mostraron una franca ineptitud en el ejercicio del gobierno. Durante todo este Período de 1935-1936 se sustenta una fragilidad política que se materializa en la toma de poder de tres presidentes en dos años, también se mantiene la política militarista y represiva de Batista como Jefe del Ejército. Se moderniza el Ejército y las técnicas represivas, es ahogada en sangre la huelga general de marzo de 1935.
Sucedido este por el Período 1937-1945 de marcada estabilidad política grandes cambios democráticos en el país. Entre estos cambios se manifiestan la amnistía general para los presos políticos, mediante la cual fueron liberados 3000 personas en el año 1937, la legalización de Partidos de oposición, el restablecimiento de la Autonomía Universitaria en 1939 y fundamentalmente la convocatoria a una Asamblea Constituyente en 1939 que aprobó y redactó la Constitución de 1940.
El 10 de octubre de 1940 entró en vigor la Constitución de 1940, confeccionada con la intervención de todos los sectores políticos del país. La Convención Constituyente estuvo integrada por 76 delegados representando a 9 partidos políticos. Durante sus primeros meses, la Constituyente tuvo a Ramón Grau San Martín del Partido Auténtico como su presidente. Luego de que éste renunciara el cargo, Carlos Márquez Sterling del Partido Acción Republicana lo remplazaría como el presidente. Con esta nueva Carta Magna, que recogía importantes reivindicaciones populares, se abrió un nuevo período de legalidad institucional, fue ésta una de las Constituciones más avanzadas de su época.
El primer gobierno de esta etapa estuvo presidido por Fulgencio Batista, cuya candidatura había sido respaldada por una coalición de fuerzas en la que participaban los comunistas.
Durante el gobierno de Batista, la situación económica experimento una mejoría propiciada por el estallido de la Segunda Guerra Mundial, coyuntura que beneficiaría aún más al sucesor, Ramón Grau San Martín, quien resultó electo en 1944 gracias al amplio respaldo popular que le granjearon las medidas nacionalistas y democráticas dictadas durante su anterior gobierno.
Sin embargo ni Grau, ni Carlos Prío Socarrás (1948-1952) -ambos líderes del Partido Revolucionario Cubano (auténtico)-, fueron capaces de aprovechar las favorables condiciones económicas de sus respectivos mandatos.
Ambos Gobiernos se caracterizaron por la represión política con sucesivos asesinatos de líderes opositores como los dirigentes obreros Jesús Menéndez y Aracelio Iglesias, aplicando una fuerte censura de prensa mediante el decreto “Mordaza” y fomentando la creación de grupos gansteriles que controlan el negocio de la droga, la prostitución y los juegos prohibidos.
Algunos militantes del Partido Auténtico, descontentos con la línea de los gobiernos auténticos, fundan en 1947 bajo la dirección de Eduardo Chibás el Partido del Pueblo Cubano (Ortodoxo) como desprendimiento del Partido Revolucionario Cubano (Auténtico). El Partido Ortodoxo promete cumplir las promesas traicionadas por los auténticos, el carisma de Chibás fue decisivo en la aceptación del pueblo.
editar La Dctadura de Fulgencio Batista
Aunque todo auguraba el triunfo ortodoxo en las elecciones de 1952, las esperanzas se verían frustradas por un Golpe Militar dado por Fulgencio Batista, quien a la cabeza de una asonada militar, asaltó el poder el 10 de marzo de 1952.
El Gobierno Militar sustituyó el Congreso por un Consejo Consultivo, eliminó la Constitución del 40 y estableció los estatutos Constitucionales. Liquidó la libertad de expresión, de reunión, de huelga y estableció la pena de muerte, eliminó la Autonomía Universitaria.
Aplicó una política de reducción de zafra que redujo el nivel de ingresos del país, el cual dejó de percibir 400 millones de dólares, creciendo así el desempleo a la par que se reduce el salario real y el poder adquisitivo del pueblo.
Para contrarrestar el Golpe y sus efectos nació un movimiento de nuevo tipo, encabezado por Fidel Castro, un joven abogado cuyas primeras actividades políticas se habían desarrollado en el medio universitario y las filas de la ortodoxia. Preconizando una nueva estrategia de lucha armada contra la dictadura, Fidel Castro se dio a la preparación de esa batalla.
editar Revolución y Socialismo (1959-actualidad)
Fidel Castro Ruz y un grupo de revolucionarios atacaron el 26 de julio de 1953 los cuarteles militares Moncada y Carlos Manuel de Céspedes en Santiago de Cuba y Bayamo, respectivamente. Esta acción fracasó, muchos de los asaltantes fueron asesinados por los soldados de Batista y otros fueron encarcelados, entre ellos Fidel, su hermano Raúl y Juan Almeida. Debido a la presión popular y a la madre de Fidel Castro, que tenia relaciones de amistad con la entonces primera dama, y la intervención del entonces obispo de Santiago de Cuba Batista ofrece una amnistía a los presos políticos en 1955. Fidel Castro y sus compañeros viajan a México donde se reorganizan bajo el nombre de Movimiento 26 de Julio.
El 30 de noviembre de 1956 se produce el Alzamiento de Santiago de Cuba organizado por Frank País. Al mismo tiempo debía desembarcar el yate Granma con 82 expedicionarios venidos de México, entre los que se e
