|
|||||
| Himno: Els segadors1 | |||||
| País | |||||
| Capital | Barcelona | ||||
| Lengua(s) oficial(es) | Castellano, catalán y occitano (en su variedad aranesa). | ||||
| Lengua(s) propia(s) | Catalán y occitano en el Valle de Arán | ||||
| Superficie - Total - % de España |
Lugar nº 6 32.114 km² 6,3% |
||||
| Población - Total (2008) - % de España - Densidad |
Lugar nº 2 7.364.078 15,96% 223,9 hab./km² |
||||
| Gentilicio | Catalán/catalana | ||||
| Estatuto de autonomía | 20 de julio de 2006 | ||||
| ISO 3166-2 | CT | ||||
| Fiesta oficial | 11 de septiembre (Diada) | ||||
| Representación parlamentaria - Congreso - Senado - Parlamento |
47 escaños 23 escaños 135 escaños |
||||
| Presidente | José Montilla (PSC) | ||||
| Generalidad de Cataluña | |||||
Cataluña (en catalán Catalunya, en aranés Catalonha) es una comunidad autónoma española situada al nordeste de la Península Ibérica. Ocupa un territorio de unos 32.000 km² que limita al Norte con Francia (Mediodía-Pirineos y Languedoc-Rosellón) y Andorra, al Este con el Mar Mediterráneo a lo largo de una franja marítima de unos 580 kilómetros, al Sur con la Comunidad Valenciana (Castellón), y al Oeste con Aragón (Zaragoza, Teruel y Huesca). Esta situación estratégica ha favorecido una relación muy intensa con el resto de países mediterráneos y con la Europa continental. La capital de Cataluña es la ciudad de Barcelona.
En el territorio catalán habitan actualmente 7.364.078 personas2 en un total de 946 municipios de los que 59 superan los 20.000 habitantes (en los que vive el 70 por ciento de la población catalana). Dos tercios de la población vive en la Región Metropolitana de Barcelona. Constituye un territorio muy denso y altamente industrializado, liderando el sector desde el siglo XIX y su economía es la más importante de entre las comunidades autónomas, al generar el 18,7% del PIB español,3 siendo la cuarta en PIB per cápita, tras País Vasco, Navarra y Madrid.
Cataluña fue durante la Edad Media uno de los territorios principales de la Corona de Aragón. Con el declive de la Corona decayó Cataluña, que no volvió a destacar hasta la industrialización. Su historia y su lengua son muy valoradas por sus habitantes y para muchos son la base de su identidad colectiva.
Etimología
La etimología de Cataluña permanece incierta aunque han sido varias las posibilidades señaladas. El topónimo como tal no aparece en forma escrita hasta 11174 aunque en la forma latina que surge en el poema pisano LIBER MAIOLICHINUS DE GESTIS PISANORUM ILLUSTRATIBUS , de Laurentius Veronensis.5 En ese texto, en que se describe las gestas que los pisanos realizan con los catalanes para abordar la conquista de Mallorca, aparecen varias referencias al conde Ramón Berenguer III (Dux Catalanensis, Rector Catalanicus hostes, Catalanicus heros, Christicolas Catalanensesque) así como referencias étnicas como catalanenses o catalanensis y al territorio de éstos, Catalania. La primera vez que aparece en catalán es en el Llibre dels fets de Jaime I el Conquistador, ya a finales del siglo XIII. Sin embargo, la razón de este nombre no está clara. Algunos postulan que la palabra procede de Gotholandia (país de los godos) a través de Gothia o Gotia que era como los francos denominaban también la Marca Hispánica, debido a la presencia de población visigoda en Septimania y el norte de la actual Cataluña tras la caída del reino visigodo, aunque la transformación fonética es discutible. De igual modo, se sugiere Gothoalania (país de godos y alanos) pese a no haber referencias de este segundo pueblo en territorio catalán. Un historiador medieval, Pere Tomic, sugiere la existencia hacia el siglo VIII de un caballero alemán llamado Otger Cathaló, al que por sus gestas de conquista, Carlomagno dedicó su nombre a las tierras del sur de los Pirineos. Otra propuesta sugiere que por las necesidades defensivas de la Marca se levantaron muchas fortificaciones. Sus guardas eran los castellanos que en el bajo latín medieval tomaría el nombre de castlanus de cuya voz surgen las formas catalanas castlà, catlà y carlà.6 De éstas formas, los extranjeros que pasaban por sus tierras habrían comenzado a nombrar así a los habitantes y su territorio (català > Catalonia, Catalaunia), por lo que Cataluña significaría «tierra de castillos».7 Sin embargo, esta explicación también se ha desestimado por dificultades fonéticas. Autores modernos como Ronjat (Grammaire historique des parlers provençaux modernes) y Grammont (Sur la métathèse) defienden que el topónimo procede de una alteración de la latina referida a los lacetanos (LACETANI). La transformación se daría por metátesis entre la -l y la -c: lacetanos > catelanos > catelans.8 Este proceso debió darse entre las capas populares y en tiempos remotos, previos a cualquier influencia erudita. Actualmente, esta etimología y la referida a los godos son las más extendidas. Además de las comentadas hay aún más propuestas etimológicas menos conocidas.
Historia
Entorno físico
Cataluña tiene una diversidad geográfica relativamente muy marcada, teniendo en cuenta lo relativamente pequeño de su territorio. La geografía está condicionada por el litoral mediterráneo al este, con 580 kilómetros de costa, y las grandes unidades de relieve de los Pirineos al norte.
Geología
El actual estado geológico de Cataluña puede comenzar a describirse desde los primeros grandes cambios del paleozoico. Inicialmente el territorio formaba parte de una cuenca oceánica en la que, por reposo orogénico, se depositaban materiales sedimentarios finos y argilosos. El desarrollo de plegamientos hercinianos determinó una sedimentación más irregular que posteriormente produjo la emersión (de baja altura) de varias áreas de orientación noroeste-sureste como el macizo del Ebro (actual Depresión Central Catalana) y el macizo Catalanobalear, que surgieron al final de la era. Los materiales sedimentados de la época se transformaron en gneis, esquisto y pizarra que aflora hoy día en la mitad norte de las Cordilleras litorales y Pirineo axial.
La era mesozoica cubrió de nuevo las áreas emergidas durante la era anterior, lo que provocó una sedimentación tranquila bajo el mar, generando gran cantidad de material calcáreo. Hoy en día este material se encuentra en la mitad sur de las Cordilleras litorales y en el Prepirineo.
Al inicio de la siguiente era, la cenozoica, las placas tectónicas euroasiática y africana toman contacto y suavemente comienza a elevarse un dorso de pliegues y sierras mediante orogénesis alpina que dará lugar, entre otras, a los Pirineos. Este empuje incide también en el movimiento del macizo Catalanobalear hacia el suroeste, cubriendo el macizo del Ebro, aún sumergido, lo que va generando que se vaya depositando materiales que darán lugar a la futura Depresión Central. En la línea de costa se acumulan conglomerados depositados por los ríos y que darán lugar a las elevaciones destacadas de los macizos de Macizo de Montserrat, Sant Llorenç del Munt, etc. Mientras, hacia el interior de la cuenca se acumula arenas y argilas que darán lugar al gres. En cerrarse el macizo del Ebro, en forma de golfo, se originó un gran lago salado. Sus aguas fueron expuestas a una intensa evaporación que finalmente dieron lugar a grandes depósitos salinos que hasta hace poco aún se extraía de Súria y Cardona. La segunda mitad de la era erosionó por descompresión gran parte del macizo Catalanobalear, permaneciendo en una estrecha línea que conforman la Depresión prelitoral, el llano de la Cerdaña, del Ampurdán, etc. Al final del periodo, los movimientos alpinos inciden en el surgimiento de volcanes en la zona de Olot que perdurarán hasta el cuaternario y los glaciares del Pirineo acaban por conformar el territorio.
Orografía
El relieve de Cataluña presenta, a grandes rasgos, tres grandes unidades morfoestructurales generales: los Pirineos, la formación montañosa que conecta la Península Ibérica con el territorio continental europeo y queda situado al norte de Cataluña; otra unidad formada por una alternancia de elevaciones y llanuras en paralelo a la costa mediterránea, llamado Sistema Mediterráneo Catalán o Cordilleras Costero Catalanas y una última unidad estructural situada entre las anteriores llamada Depresión Central que configura el sector oriental del Valle del Ebro.
El Pirineo catalán representa casi la mitad en longitud de todo el Pirineo español, pues se distribuye a lo largo de más de 200 kilómetros. Tradicionalmente se ha diferenciado el Pirineo Axial, el principal, del Prepirineo (meridional en el territorio catalán) y que son unas formaciones montañosas paralelas a las sierras principales aunque de menor altitud, menos escarpadas, y de una formación geológica diferente. Ambas unidades son más anchas en el sector occidental que en el oriental, y es ahí donde presentan sus mayores cumbres. La elevación más alta de Cataluña, que se encuentra al norte de la comarca de Pallars Sobirà, es la Pica d'Estats con 3.143m de altitud. Le siguen el Puig Pedrós con 2.914m y el Puigmal con 2.910m, todos en la frontera con Francia. Del Prepirineo destacan varias sierras y cimas como la sierra del Cadí (Vulturó, 2.648m) o la de Pedraforca (Pollegó Superior, 2.497m).
El Sistema Mediterráneo Catalán tiene su base en dos cordilleras más o menos paralelas entre sí y entre el mar siguiendo una orientación noreste-suroeste y son la Cordillera Litoral, la más próxima al mar y la Cordillera Prelitoral detrás de la anterior. La Cordillera Litoral es menos extensa y de menor altitud (Turó Gros, Sierra del Montnegre, 773m) mientras que en la Prelitoral el rango es más amplio y de mayor altitud (Turó de l’Home, 1.706m). Dentro del sistema se encuentra una serie de tierras llanas, cuyas entidades mayores la forman la Depresión Litoral y la Depresión Prelitoral. La Depresión Litoral se sitúa al borde de la costa y es previa (exceptuando algunos sectores) a las Cordilleras Litorales. La Depresión Prelitoral se sitúa en el interior, entre las dos cordilleras litorales, y constituye la base de las tierras llanas del Vallés y el Penedés. Otras llanuras mayores son la Depresión de la Selva y el Llano del Ampurdán, mayoritariamente en las comarcas de la Selva y Ampurdán respectivamente. Finalmente, en el Sistema también se incluye la Cordillera Transversal, que son unas formaciones tardías al norte de la Cordillera Prelitoral y en contacto con el Pirineo y Prepirineo, originando así altitudes medias y volcanes en la zona de la Garrotxa hoy en día extintos.
La Depresión Central Catalana es una llanura situada entre los Prepirineos y la Cordillera Prelitoral. Las comarcas del sur de la provincia de Lérida y las centrales de Barcelona ocupan este territorio. Sus tierras se sitúan entre los 200 y los 600 metros de altitud en un continuo de oeste a este, aunque cuenta con algunas estribaciones intermedias. Las llanuras y el agua que baja de los Pirineos han transformado esta zona en grandes campos de cultivo en los que se han construido numerosos canales de riego.
Clima
Cataluña goza de un clima mediterráneo, aunque con grandes variaciones de temperatura entre el litoral costero, con un clima suave, templado en invierno y muy caluroso en verano; el interior que tiene un clima continental mediterráneo, con inviernos fríos y veranos muy calurosos; y las zonas montañosas próximas a los Pirineos, que tienen un clima de alta montaña, con mínimas bajo cero y nieve abundante en invierno, precipitaciones anuales por encima de 1.000 mm y veranos menos calurosos.
Hidrografía
Cataluña pertenece casi en su totalidad a la cuenca mediterránea. La red hidrográfica catalana presenta dos grandes cuencas hidrográficas mayores, la cuenca hidrográfica del Ebro y las cuencas internas de Cataluña de un tamaño similar sobre el territorio (15.038 km² -46,84%- y 16.513 km² -51,43%- respectivamente), vertiendo ambas al Mediterráneo, a las que acompaña la cuenca del Garona que vierte sus aguas sobre el Atlántico y se extiende por 554 km², el 1,73% del territorio catalán.
La cuenca del Ebro en Cataluña se sirve principalmente del río Segre como mayor tributario, cuya cuenca en solitario alcanza los 7.455 km², y al que se le suman como afluentes las cuencas de la Noguera Pallaresa (2.811km²) y Noguera Ribagorzana (1.013 km²). Todos los ríos siguen un eje Pirineos-Ebro. Tras la afluencia del Segre, el Ebro se dirige hacia el Delta irrigando mediante otros afluentes un territorio de 3.757 km², en buena medida enclavado en el área de las Tierras del Ebro (Terres del Ebre).
Las cuencas internas de Cataluña se dividen habitualmente a partir de aquellos ríos que nacen en los Pirineos y aquellos que lo hacen en las Cordilleras Costero Catalanas. Las cuencas que conforman el eje Pirineos-Mediterráneo las conforman los ríos Llobregat, Ter, Fluvià, Muga y Tec (que discurre hacia el Rosellón). Estas cuencas discurren por un área de 9.622 km². Las cuencas restantes, siguiendo el llamado eje Mediterráneo, nacen tanto en la Cordillera Litoral, Prelitoral como en la Llanura del Ampurdán y riegan sus aguas por 6.890km². Los ríos más importantes son (de norte a sur) el Daró, Tordera, Besòs, Foix, Gaià, Francolí y Cenia.
La más pequeña de las cuencas catalanas, la del río Garona, discurre mayoritariamente por el Valle de Arán. Recibe aguas de numerosos ríos y barrancos que bajan por las laderas de las montañas del valle, y dentro del territorio catalán sus afluentes más largos son el Arriu Unhòla y el Arriu de Varradòs.
La cuenca del Ebro aporta una media de 18.700 hm³ anualmente, mientras que las cuencas internas únicamente disponen de 2.020 hm³ al año. El desequilibrio viene causado por la aportación previa del Ebro (alrededor de 6.700 hm³/año) al que se le añade el aporte pirenaico del Segre (alrededor de 12.000 hm³/año) hacia el sur de la provincia leridana. Es alrededor de las comarcas de la Depresión Central que se ha aprovechado esas aguas para construir numerosos canales de regadío. Destacan los Canals d'Urgell (478 hm³) y el Canal de Aragón y Cataluña (362 hm³). Sin embargo, pese a su reducido caudal, de todas las cuencas españolas, es de las Cuencas Internas de Cataluña donde se utiliza más el agua para consumo humano (518 hm³). Este desequilibrio ha promovido el aprovechamiento en las comarcas litorales y orientales de aguas subterráneas, de las que Cataluña dispone bastantes reservas. De todas formas, es habitual que en periodos de escasez de precipitaciones se produzcan cortes en el suministro a poblaciones, incluso en primavera.9 Por ello han sido consideradas varias opciones de trasvases fluviales. Para el abastecimiento de agua se cuenta con 28 embalses, de los cuales diez funcionan en la cuenca del Segre. El más antiguo es el pantano de Camarasa, construido en 1920.
En el territorio hay pocos lagos considerables. La mayoría se encuentran en el Pirineo catalán en forma de pequeñas lagunas (estanys), originados por antiguos circos glaciares. De estos, son famosos los del Parque nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici, aunque el mayor de todos es el Lago de Bañolas, de origen cárstico.
La costa
La costa catalana la divisa una línea generalizada de más de 500 km de longitud, aunque en definición alcanza los 754,8 km. La costa tiende a ser rectilínea sin grandes accidentes. Los únicos accidentes marítimos los configura el contacto de los Pirineos con el mar, formando el Cabo de Creus, junto al cual se halla el golfo de Rosas. Posteriormente y hasta Blanes aparece la Costa Brava, caracterizada por acantilados de pequeña altura y calas escondidas. Luego sigue una larga línea de playas del Maresme, en paralelo a la Cordillera Litoral, y que solo se corta por los varios puertos comerciales y pesqueros. La costa de Barcelona se caracteriza por playas artificiales y un gran puerto comercial que se extiende a lo largo de más de nueve kilómetros. La parte sur del puerto se desarrolló sobre la llanura del Delta del Llobregat, que tras el puerto dibuja una línea suave costa de algo más de 18km. Luego el macizo del Garraf articula las costas en destacables acantilados y hasta después de Sitges la costa no vuelve a ser rectilínea (a excepción de nuevo de numerosos puertos) y orientándose hacia el sur, hasta la altura del puerto de Tarragona. Éste es el segundo mayor puerto de Cataluña y se extiende por más de 5 kilómetros, antes de entrar en el Cabo de Salóu. Las playas de esta zona toman el nombre de Costa Dorada en su vertiente turística. Hacia el sur la costa es de nuevo suave, y se caracteriza por una menor ocupación humana. El último gran accidente geográfico lo determina el Golfo de Sant Jordi y las tierras bajas del Delta del Ebro, donde se hallan islas y penínsulas, como las de la Punta del Falgar al norte y La Banya al sur, que queda unida al delta por la playa del Trabucador. La arena de las playas catalanas es generalmente dorada, y con cierta tendencia a ser granulosa al norte y más fina al sur.
Usos del suelo
A pesar de la población y la industrialización de Cataluña, buena parte del suelo se conserva intacto a la mano del hombre. El paisaje forestal se distribuye por 18.257km² (200210 ), y se aprecia especialmente en las zonas montañosas del norte y la costa. Esto incluye bosques claros y espesos (esclerófilos, caducifolios y aciculifolios) así como la vegetación de zonas húmedas. Estos bosques ocupan el 56,8% de la superficie catalana. Por extensión, la siguiente cubierta la ocupan los cultivos, extendiéndose por el 32,5% del territorio (10.448km²). De éstos, destaca la agricultura de secano, (7.069km²), extendido por muchas comarcas y siendo característicos de la Segarra, Solsonès, Bages y Anoia entre otras. El cultivo frutal de secano se extiende principalmente del sur de Ponent y las Tierras del Ebro. Respecto a la vid, las viñas se extendían ese año por 769km², principalmente en el Penedès. La extensión del regadío es más restringido (2.611km²) y se distribuye principalmente por el Segrià, Pla d'Urgell y alrededores, sobretodo mediante los numerosos canales de irrigación, así como el Delta del Ebro, y en menor medida, en el Ampurdán, la Cerdaña y en la costa de Barcelona. El cultivo de árboles frutales por regadío es menos extenso, y se produce especialmente en el Segrià y el Campo de Tarragona.
La presencia humana tenía en 2002 una extensión de 1.520km² (un 4,7% del territorio catalán) y se concentra, en general, en la costa, especialmente en el Área metropolitana de Barcelona. Destaca la extensión de las urbanizaciones, superior al de los núcleos urbanos, y posteriormente el área destinada al uso industrial y comercial (229km²).
Finalmente, el terreno inutilizado o inservible constituía un 5,4% (1.740km²) y se extendía principalmente por las cumbres pirenaicas en forma de vegetación rasa o prado. La superficie ocupada por las aguas (de ríos, lagos o presas) era de 150,5km², solo un 0,5% de la superficie catalana.
Espacios protegidos
La protección del entorno natural catalán ha crecido rápidamente durante los últimos años. A fecha de 2006 el territorio terrestre protegido ascendía a 9,608km², prácticamente el 30% de Cataluña. Los espacios difieren en grado de protección; en este sentido, el parque de con mayor rango y antigüedad lo constituye el único Parque nacional en territorio catalán, el Parque nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici , inaugurado en 1955. Sin embargo, era ya desde 1932 que se pretendía proteger algunos espacios del Pirineo en el llamado Plan Macià.11 Hasta después de la restauración democrática y el gobierno autonómico no se volvió a legislar para proteger espacios naturales. Actualmente son varias administraciones (el Ministerio de Medio Ambiente, la Generalidad de Cataluña y la Diputación de Barcelona, junto a varios consorcios de municipios) las que se encargan de velar, proteger y promocionar los espacios protegidos. La Generalidad además de cogestionar el Parque de Aigüestortes, gestiona una red de 11 parques naturales, 3 Paratges Naturals d'Interès Nacional, una reserva natural (Delta del Llobregat) y una reserva marina (Islas Medas). Por su parte, la Diputación de Barcelona dispone de una Red de Parques Naturales (Xarxa de Parcs Naturals) dirigido por el Área de Espacios Naturales de la Diputación que extiende los espacios protegidos por 12 parques de diferentente grado de protección, algunos gestionados junto a la Generalidad. Además de esos parques, existe una red más extensa de espacios específicos protegidos mediante leyes menos específicas12 cuyo objetivo es aunar la diversidad del territorio catalán y su flora y fauna local. Esta red, llamada PEIN (Pla d'Espais d'Interès Natural) incorpora además los parques naturales y nacionales antes mencionados que sí cuentan con una legislación específica. A fecha de abril de 2007, los espacios incluidos en el PEIN ascendían a 165.13
Demografía
Población
La población de Cataluña a 1 de enero de 2008 era de 7.364.078 habitantes,14 con un porcentaje de personas de origen inmigrante del 13,4%.
La ciudad de Barcelona alberga a 1,6 millones de personas en 100 km² de superficie; lo que la convierte en la ciudad más densamente poblada de España y una de las de más densidad de Europa [1].
Alrededor de la capital se acumulan 2,5 millones de personas más que residen en un radio de menos de 25 km respecto a la capital. En la primera corona metropolitana se encuentran las ciudades de Hospitalet de Llobregat, Badalona, Santa Coloma de Gramenet, y Cornellá. Las principales poblaciones de la segunda corona son Tarrasa, Sabadell, Montcada i Reixac, Granollers, Martorell, Molins de Rei, Sant Feliu de Llobregat, Gavà y Castelldefels.
El resto de la población de Cataluña se vertebra en la costa norte (Costa Brava), la costa sur (Costa Dorada), el valle del río Llobregat hasta Manresa, y las ciudades interiores de Lérida (al oeste) y Gerona (al noreste).
Lenguas y dialectos
En Cataluña se hablan varias lenguas con especial preponderancia del catalán y castellano o español. Además, de acuerdo con el estatuto de autonomía se considera al catalán lengua propia de Cataluña, en tanto que el occitano (en su variante aranesa) se considera lengua propia del Valle de Arán. Generalmente los catalanes son bilingües y conocen las dos lenguas principales aunque difieren respecto al idioma que tienen por lengua materna. Además, el uso de uno u otro idioma depende del ámbito social en el que se exprese.
El idioma catalán se extiende más allá del territorio catalán. En Cataluña se hablan los dos bloques principales de la lengua. El oriental tiene como máximo exponente el dialecto central, hablándose en las comarcas del norte de Tarragona, Barcelona, y Gerona, en cuya región pirenaica se atisban rasgos de catalán septentrional. El occidental es el propio de las comarcas occidentales de Cataluña (provincia de Lérida y sur de las tarraconenses) y muestra rasgos similares al valenciano, con el que forma un continuo y en cuya intersección se encuentra el tortosino. La Generalidad ha venido desarrollando legislación que promueve y protege el uso social del catalán. En 2003, la catalana era considerada la lengua materna del 40,4% de los catalanes, la propia del 48,8% y la de uso habitual del 50,1%.15
El castellano se distribuye también uniformemente por el territorio, si bien tiende a concentrarse en las áreas urbanas, y de éstas su máxima representación se halla en el área metropolitana de Barcelona. Sus hablas son dispares y no muestran un dialecto específico. Algunos hablantes del castellano que son originarios de otras regiones de España muestran rasgos fonéticos y dialectales propios de su tierra de origen, mientras que otros neutralizaron esos rasgos, ya sea a voluntad, por contacto con catalanohablantes o por la influencia de los medios de comunicación. Los catalanohablantes que hablan castellano muestran algunas influencias de su lengua manterna16 y cuyos rasgos son, a veces, estereotipados como los propios de los catalanes al hablar en lengua castellana. En 2003, el castellano era considerado la lengua materna del 53,5% de los catalanes, la propia del 44,3% y la habitual del 44,1%.15
La comunidad inmigrante o foránea instalada en Cataluña a menudo mantiene su lengua materna para comunicarse con sus familiares o hablantes de su mismo idioma que residan también en el territorio. De éstas, aparte del castellano hablado por los inmigrantes procedentes de Hispanoamérica, destacan sobre todo el árabe y el chino, si bien su número se extiende considerablemente en ciudades que, como Barcelona, con habitantes de hasta 131 nacionalidades,17 muestra un amplio repertorio lingüístico, de los que además de los citados, destaca, el francés, el portugués, el alemán y el inglés. La encuesta estadística de usos lingüísticos de la Generalidad realizada en 2003 revelaba también la presencia importante de hablantes de gallego.15
Desarrollo histórico
En el actual territorio catalán han existido durante la historia varias lenguas. La primera conocida, o parcialmente conocida es la lengua ibera, que es el origen etimológico de varios topónimos, de igual manera que en la zona noreste de la región se encuentran topónimos cuyo origen se encuentra en el protovasco;19 aunque no se sabe con exactitud los hábitos lingüísticos de sus hablantes. El estudio de la colonización e implantación griega del Ampurdán evidencia el uso del idioma griego como lengua local, y cuyos pobladores tal vez aprendieron el ibero para llevar a cabo sus intercambios comerciales. La llegada y establecimiento de los romanos es más clara y la implantación del latín, más evidente, sobre todo en cerámica y toponímica. La conquista de Hispania y victoria de los romanos solo fue posible tras la victoria sobre los cartagineses, aunque la breve presencia de este pueblo fenicio no dejó influencias notables en la actual Cataluña. Durante un tiempo se creyó que Barcelona fue una fundación cartaginesa, con el establecimiento de población de esa etnia, aunque posteriormente se desestimó y se cree ésta un establecimiento romano sobre una población previa indígena. La romanización, iniciada ya en el siglo II a. C. penetró profundamente en los íberos que dejaron gradualmente su lengua para adoptar el latín, si bien, en algunas zonas pirenaicas siguió hablándose alguna forma de vascuence durante algunos siglos más. Es posible la llegada de comunidades judías, de habla hebrea, establecidas en Barcelona u otras ciudades ya en el siglo IV.
Posteriormente, con la llegada de los pueblos germánicos, se estableció una población de lengua gótica que ocupó los estratos de poder, aunque progresivamente adoptaron algunas costumbres romanas y su lengua, que ya había evolucionado al estadio tardío y mostraba algunas diferencias entre las provinciæ. Sin embargo, la aparición de diferencias sustanciales no llegó hasta el siglo IX, posterior a la entrada de los musulmanes en la península Ibérica. Esta población, de origen árabe y bereber era poco numerosa pero asumieron los espacios de poder de los visigodos y gradualmente fueron expandiendo su cultura y su lengua árabe. Su presencia en el actual territorio catalán fue mayor en el sur (la llamada Cataluña Nueva) donde resisten algunos topónimos y mayor presencia arqueológica musulmana. La Reconquista cristiana fue tomando territorios del Emirato de Córdoba primero y de las taifas de Lérida y Tortosa después, en cuyos territorios a veces se asumía a la población local, más arabizada o se repoblaba con habitantes de los condados catalanes. Esta mezcla etnográfica fue pacífica generalmente aunque eventualmente los gobernantes promovieran la cristianización de la sociedad, y que eventualmente tomara la lengua de los cristianos, que para el siglo XI la élite social ya utilizaba el romance catalán para sus textos literarios y jurídicos. El catalán es la lengua de la Corona cuya expresión literaria alcanza en el medievo su periodo de esplendor. El uso de la lengua castellana en Cataluña parece iniciarse por la elección en 1412 de Fernando I como rey,20 de origen castellano, cuya corte adoptó esa lengua, y que iría ganando prestigio internacional debido al peso demográfico y cultural castellano.
En los siglos siguientes los comerciantes, literatos y las clases altas de la sociedad fueron adoptando progresivamente la lengua castellana, cuyos intereses económicos y referentes culturales se orientaron hacia la Península y América, mientras que la clases bajas y rurales siguieron manteniendo el uso familiar y popular del catalán.20 La evolución de este proceso incrementó su intensidad por la imposición política que siguió a la derrota catalana de la Guerra de Sucesión Española en 1714 y los Decretos de Nueva Planta de 1716. La política borbónica imperante inducía a la unificación del Estado en todos sus aspectos, de los que la lengua no fue una excepción. El catalán fue relegado de puestos en favor del castellano en la administración, el ejército, la religión, la historia, la justicia, la enseñanza, el comercio y las artes mediante imposición legislativa.21 Sin embargo el catalán siguió manteniéndose como lengua familiar mientras el castellano lo era fuera del hogar. La situación política y cultural del siglo XIX permitió el surgimiento del movimiento cultural de la Renaixença ("Renacimiento") que motivó a muchos escritores a adoptar de nuevo la lengua catalana para su literatura y cuyo movimiento propició el prestigio del idioma. Posteriormente el catalanismo defendería el catalán desde un frente político y que ya entrado el siglo XX el catalán tenia una amplia variedad de medios de difusión. Sin embargo, las tiranteces políticas repercutieron en la prohibición del idioma en varias ocasiones, como con la Dictadura de Primo de Rivera.22 Durante la Segunda República Española, la cooficialización del catalán introducida por el estatuto de autonomía de Cataluña permitió el uso lingüístico de los dos idiomas en la administración y se permitió el catalán en la enseñanza, si bien la Guerra Civil y la Dictadura franquista prohibiendo su difusión pública y su enseñanza, que acompañado al movimiento migratorio de los años sesenta y setenta desde otras regiones de España, ofuscaron la presencia de la lengua catalana en Cataluña. La transición democrática introdujo en la Constitución la posibilidad de adoptar lenguas cooficiales, que en el estatuto catalán significó la cooficialidad del catalán junto al castellano para la autonomía de Cataluña.
Legislación lingüística
La consideración legal de las lenguas ha variado sustancialmente desde la Transición democrática. La Constitución de 1978 menciona en su tercer artículo al castellano como «la lengua española oficial del Estado», así como a las demás lenguas españolas «oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas según sus Estatutos».23 En consonancia, el Estatuto de Autonomía de Cataluña de 1979 oficializa el castellano y el catalán como lenguas oficiales (el catalán de Cataluña, y el castellano en tanto que es la oficial del Estado español).24 El Estatuto de 2006 asegura además que «todas las personas tienen derecho a utilizar ambas y los ciudadanos de Cataluña el derecho y el deber de conocerlas».25 El mismo artículo precisa que la lengua propia de Cataluña es el catalán, y «como tal, el catalán es la lengua de uso normal y preferente de las Administraciones públicas y de los medios de comunicación públicos de Cataluña, y es también la lengua normalmente utilizada como vehicular y de aprendizaje en la enseñanza».26 Finalmente, el aranés (nombre dado a la lengua occitana en Arán) es precisada desde 2006 como la lengua propia de aquel territorio y oficial también en Cataluña. El mismo Estatuto de Autonomía dedica un capítulo (Título I, Capítulo II. De los derechos y deberes lingüísticos) que determina el derecho a no ser discriminado por razones lingüísticas y garantiza la validez y usos de ambas lenguas en la Administración pública y otras instituciones oficiales.27
El mismo estatuto estipula el respeto por la lengua de signos catalana (LSC) y obliga a los poderes públicos a garantizar su uso y protección.28
Política
Cataluña es definida como nacionalidad en su Estatuto de autonomía, al amparo de lo dispuesto en el artículo segundo de la Constitución española, que reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las regiones que integran España.
Administraciones públicas
En Cataluña hay presentes cuatro administraciones públicas, con diferentes niveles de responsabilidad y competencias políticas: la Administración General del Estado de España, la Generalidad de Cataluña, las Diputaciones provinciales -que desaparecerán con la entrada en vigor y despliegue del nuevo Estatuto de autonomía-, y los Ayuntamientos municipales.
La Administración General del Estado de España se ocupa de diferentes cuestiones como la seguridad (Cuerpo Nacional de Policía y Ejército), la Justicia, la gestión de puertos y aeropuertos, los trenes de RENFE, y las costas, entre las competencias más destacadas. A lo largo de los últimos años el Cuerpo Nacional de Policía y la Guardia Civil, dentro del marco de traspaso de competencias, están siendo relevadas por el despliegue progresivo sobre el territorio de los Mozos de Escuadra, policía autonómica de la Generalidad, que sustituirá antes del 2010 ambos cuerpos de seguridad estatales en el cumplimiento de algunas de las funciones que hasta ahora realizaban en la comunidad autónoma catalana.(ver seguridad). La Administración del Estado de España en Cataluña está coordinada desde la sede de la Delegación del Gobierno. El Delegado del Gobierno es designado directamente por el Gobierno de España por decreto.
La Generalidad de Cataluña, sistema institucional en que se organiza políticamente el autogobierno de Cataluña, tiene amplias competencias [2] y gestiona diferentes ámbitos, desde educación, asuntos sociales, tránsito, determinación de políticas económicas y de comercio, etcétera. La Generalidad es también la responsable de la construcción de equipamientos públicos como hospitales, escuelas de primaria y secundaria, universidades, residencias para la tercera edad...
Autogobierno
Cataluña ha venido reclamando históricamente amplios niveles de autogobierno. Actualmente, la Generalidad tiene competencia exclusiva en materias como cultura, turismo o vivienda. En otras áreas, como ordenación del crédito, banca y seguros, le corresponde el desarrollo legislativo y la ejecución de la legislación básica del Estado. Finalmente, en materias como propiedad intelectual e industrial, le corresponde la ejecución de la legislación estatal.
Seguridad
Cataluña dispone de una policía autonómica propia, denominada Policía de la Generalidad (en catalán Policía de la Generalitat-Mossos d'Esquadra), al amparo de lo dispuesto en el artículo 13 del Estatuto de autonomía. Desde 1994 los Mozos de Escuadra están en pleno proceso de despliegue, que está previsto que finalice en 2008, sustituyendo a la Guardia Civil y Cuerpo Nacional de Policía, que dependen directamente del Ministerio del Interior, asumiendo la Policía Autonómica catalana las competencias en seguridad, que incluyen algunas de las funciones que tanto Guardia Civil y Policía Nacional venían desempeñando hasta ahora, principalmente en materias de seguridad ciudadana y trafico. El Estado mantendrá en Cataluña, una vez terminado el despliegue, un número limitado de agentes para ejercer las funciones de policía federal, en palabras del delegado del Gobierno central en Cataluña, en materias como la vigilancia de puertos, aeropuertos, costas y fronteras, aduanas, control de entrada y salida del territorio del Estado, régimen general de extranjería, extradición y expulsión, emigración e inmigración, documentos oficiales de identidad, tráfico de armas y explosivos, protección fiscal del Estado, contrabando y fraude fiscal y las otras funciones que la Constitución y la ley establecen.
Régimen fiscal
A diferencia del País Vasco y de Navarra, cuyas relaciones de orden tributario con el Estado están reguladas mediante sus respectivos sistemas forales tradicionales, y de Canarias, Ceuta y Melilla, para las que la ley orgánica prevista en el artículo 157.3 de la Constitución, de financiación de las comunidades autónomas, establece peculiaridades; Cataluña, como las comunidades restantes, carece de una autonomía fiscal completa. La mayoría de los impuestos son recaudados por la Agencia Estatal de la Administración Tributaria, por lo que sus ingresos dependen de las transferencias que recibe de la Administración central.
Sistema político
La Generalidad, creada en las Cortes de Cervera de 1359 y restablecida por sendos decretos en 1931 y en 1977, es el sistema institucional en que se organiza políticamente el autogobierno en Cataluña. Está integrada por el Parlamento, la Presidencia de la Generalidad y el Gobierno, que son sus instituciones principales, así como por el resto de instituciones creadas por ley del Parlamento.
- Poder ejecutivo de Cataluña
El Gobierno de Cataluña se compone del presidente de la Generalidad, el primer consejero, si procede, y los consejeros. Ejerce la función ejecutiva y la potestad reglamentaria.
- Poder legislativo de Cataluña
El Parlamento de Cataluña se compone de ciento treinta y cinco diputados, elegidos para un plazo de cuatro años mediante sufragio universal, libre, igual, directo y secreto. El Parlamento ejerce la potestad legislativa, aprueba los presupuestos de la Generalidad y controla e impulsa la acción política y de Gobierno.
- Poder judicial en Cataluña
Según lo dispuesto en el artículo 152.1 de la Constitución, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña culmina la organización judicial en el ámbito territorial de Cataluña.
Al amparo de lo dispuesto en el Estatuto de autonomía, Cataluña se rige por el derecho civil catalán, cuya conservación, modificación y desarrollo es competencia exclusiva de la Generalidad. Asimismo, de acuerdo con el artículo 35 del Estatuto de autonomía, una ley del Parlamento regula la figura del Síndico de Agravios (Síndic de Greuges, en catalán, equivalente al Defensor del Pueblo), que vela por la defensa de los derechos fundamentales y las libertades públicas de los ciudadanos en sus relaciones con las administraciones públicas.
Partidos políticos
Los principales partidos políticos de Cataluña, presentes en el Parlamento de Cataluña, son los siguientes:
- Convergència i Unió
- Partit dels Socialistes de Catalunya
- Esquerra Republicana de Catalunya
- Partido Popular de Cataluña
- Iniciativa per Catalunya Verds-Esquerra Unida i Alternativa
- Ciudadanos - Partido de la Ciudadanía
La polémica de Cataluña como nación
En la proposición del nuevo Estatuto de autonomía, el Parlamento de Cataluña aprobó, de forma ampliamente mayoritaria, la definición de Cataluña como una nación.29 Sin embargo, el Congreso de los Diputados enmendó esa propuesta y excluyó la definición de nación del articulado del nuevo estatuto (aunque sí hace referencia en el Preámbulo a lo que en su día aprobó el Parlamento catalán, del siguiente modo: La Constitución española, en el artículo segundo, reconoce la realidad nacional de Cataluña como nacionalidad). Asimismo, otra referencia al carácter nacional de Cataluña amparado por el ordenamiento jurídico vigente se halla en el art.8.1 del Estatuto de Autonomía de 2006, al afirmar que Cataluña, definida como nacionalidad en el artículo 1, tiene como símbolos nacionales la bandera, la fiesta y el himno.
A juicio del Gobierno español,30 y del partido gobernante que respaldó su aprobación,31 el texto del preámbulo sólo tiene valor declarativo y no jurídico. A juicio del portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, en su intervención en nombre del partido gobernante durante el debate en el Congreso de los Diputados del Estatuto de Autonomía de Cataluña, el preámbulo tiene importancia política, jurídica e interpretativa.32 El Partido Popular, principal partido de la oposición al Gobierno de España, presentó el 31 de julio de 2006 un recurso ante el Tribunal Constitucional contra el nuevo Estatuto catalán por el posible uso inconstitucional del término nación en el Preámbulo (entre muchos otros aspectos), que fue admitido a trámite por el Alto Tribunal y que está pendiente de resolverse.33 El Defensor del Pueblo hizo lo propio el 19 de septiembre del mismo año.34
Organización territorial
Cataluña se organiza territorialmente en comarcas, municipios y provincias. Históricamente, también se ha organizado en regiones y veguerías, denominación esta última recuperada con el nuevo Estatuto de autonomía.
Provincias
Las provincias constituyen la división administrativa más antigua aún vigente en Cataluña. Parten de la agrupación de municipios y toman el nombre de sus capitales. El Poder Judicial parte de la división provincial para establecer los partidos judiciales agrupando los municipios que quedan adjudicados bajo una misma sede judicial.35 La Comunidad Autónoma de Cataluña surgió mediante la unión formal de cuatro provincias:
- Provincia de Barcelona
- Provincia de Gerona (oficialmente, Provincia de Girona)36
- Provincia de Lérida (oficialmente, Provincia de Lleida)36
- Provincia de Tarragona
Comarcas
La Generalidad de Cataluña estableció una división administrativa en cuarenta y una comarcas, los órganos rectores de las cuales son los Consejos Comarcales. La división comarcal de Cataluña tiene su origen en un decreto de la Generalidad republicana de 1936, que tuvo vigencia hasta el final de la Guerra Civil. La división comarcal fue nuevamente adoptada por ley del Parlamento en 1987. Esta división se basó en criterios geográficos y de mercado local, que coincide en buena medida con anteriores entidades de territorio de gran tradición. Sólo hay cuatro comarcas (Berguedá, Cerdaña, Osona y Selva) que incluyen municipios pertenecientes a dos provincias, mientras que el resto lo hacen plenamente manteniendo las mismas fronteras de municipios.
El Valle de Arán (en aranés, Val d'Aran) merece atención especial ya que, aunque está incluido dentro de la organización comarcal, goza de mayor autonomía, de acuerdo con la Ley 16/1990, sobre el régimen especial del valle de Arán, aprobada por el Parlamento de Cataluña.
Municipios
El municipio es la base territorial de Cataluña donde se cuentan por 946, de los cuales a fecha de 2005 (INE), 502 tenían menos de 1000 habitantes. 108 superan la población como para ser consideradas ciudad, y 59 superan los 20.000 habitantes (en los que vive el 70 por ciento de la población catalana).
Economía
Cataluña es un territorio de tradición industrial desde el siglo XIX. En la actualidad la industria, el turismo y los servicios son los principales sectores económicos de Cataluña. El crecimiento medio anual del periodo 1995-2004 en términos reales fue inferior a la media española. Sin embargo, en 2005 creció un 3,3%, el mismo porcentaje que la media española y por encima de la media europea. Según las mismas fuentes oficiales, Cataluña está en el cuarto lugar de la clasificación de comunidades según el PIB per cápita en Paridades del Poder Adquisitivo y es la que más aporta al total del PIB español (20'8%)
La tasa de paro en Cataluña, a finales del 2005, era del 6,6 por ciento: un 5,5 en hombres y un 8,2 en mujeres.
La industria, la construcción, el turismo y los servicios son los principales sectores económicos de Cataluña.
Cataluña es el primer destino turístico de España: los 13,2 millones de turistas que recibió entre enero y noviembre de 2005 suponen un 25,3% del total de las llegadas registradas en toda España, y representan un incremento del 12,7% respecto al mismo período del año anterior. Los principales destinos turísticos de Cataluña son la ciudad de Barcelona, las playas de la Costa Brava gerundense y de la Costa Dorada tarraconense (donde también se encuentra el parque lúdico Port Aventura), y la zona pirenaica, donde hay 10 estaciones de esquí: Baqueira Beret, La Molina, Espot Esquí, La Masella, Port Ainé, Vall de Núria, Boí Taüll, Port del Comte, Rasos de Peguera, Tavascan y Vallter 2000.
La vivienda es el mayor motivo de endeudamiento de los catalanes. En este sentido, cabe señalar que Cataluña es, tras Madrid, la segunda comunidad de España donde está más caro el precio de la vivienda: se pagan de media 3.397 euros por metro cuadrado, según datos de la Sociedad de Tasación a 31 de diciembre de 2005. Por ciudades, sin embargo, Barcelona es la ciudad más cara de España, con un precio medio de 3.700 euros el metro cuadrado.
Desde el punto de vista financiero, cabe destacar la gran implantación y tradición que en Cataluña tienen las cajas de ahorro, mayor incluso que los bancos privados. Un ejemplo es que de las 46 cajas de ahorro españolas, 10 son catalanas. Destacan especialmente la Caja de Ahorros y Pensiones de Barcelona, conocida como "La Caixa", y que es la primera caja de ahorros de Europa, y Caixa Catalunya. En cuanto a bancos, el más importante de Cataluña es el Banco Sabadell, cuarto grupo bancario español.
La Bolsa de Barcelona, que en el año 2004 negoció casi 205.000 millones de euros, es la segunda más importante de España tras la Bolsa de Madrid.
Por su parte, la Feria de Barcelona organiza todo tipo de muestras y congresos de carácter internacional sobre variados sectores de la economía.
Transportes y movilidad
Cataluña está bien comunicada tanto por tierra, mar y aire. Para acceder por tierra existe una amplia red de autopistas y carreteras, y la red de ferrocarriles.
Aeropuertos
- Aeropuerto de Barcelona, situado a 15 kilómetros de Barcelona, es el más importante de Cataluña, con más de 32 millones de pasajeros al año (2007). Una de las tres terminales del aeropuerto está destinada al llamado "puente aéreo", que une Barcelona y Madrid con vuelos constantes cada hora.
- Aeropuerto de Gerona especialmente utilizado por las compañías de vuelos de bajo coste (low cost). Es la base del traslado de turistas a la Costa Brava.
- Aeropuerto de Reus, orientado al turismo de la provincia de Tarragona y a poco más de una hora de Barcelona.
- Aeropuerto de Sabadell, que no posee vuelos comerciales pero si admite aviación ejecutiva.
- Aeropuerto de Lérida, en construcción.
Puertos
Los dos principales puertos de Cataluña, tanto por el transporte de pasajeros como de mercancías son el Puerto de Barcelona y el Puerto de Tarragona que, además, están considerados dos de los puertos más importantes de España y del Mediterráneo.
A parte de ellos, el litoral catalán está jalonado por una gran cantidad de puertos, tanto de pescadores como deportivos.
Red viaria
En Cataluña hay 12.000 kilómetros de vías para el tránsito de automóviles, aunque 10.843 de estos kilómetros corresponden a carreteras de calzada única. 962 kilómetros son de autopistas: de ellos, 655 kilómetros son de peaje y 307 son libres de pago.
De los 12.000 kilómetros de vías, 5.600 corresponden a vías cuya titularidad ostenta la Generalidad de Cataluña, 4.400 a las diputaciones provinciales, y 1.988 al Ministerio de Fomento de la Administración central.
La estructura de las autopistas está centralizada hacia Barcelona. La principal autopista es la AP-7, conocida como "Autopista del Mediterráneo", que atraviesa Cataluña uniendo, por un lado, Barcelona con La Junquera pasando por Gerona, y Barcelona con Valencia pasando por Tarragona. La AP-7 tiene un desvío que une Molins de Rei con Montmeló, evitando pasar por Barcelona ciudad. Esta carretera, la B-30, es el tercer cinturón de Barcelona y vertebra de norte a sur la populosa e industriosa comarca del Vallés donde viven un millón de personas.
La AP-2, que une Barcelona con Zaragoza pasando por Lérida, es la segunda autopista en tránsito de vehículos.
La C-32, también bautizada con el nombre de "Autopista Pau Casals", une Barcelona con El Vendrell con túneles que evitan el Parc Natural del Garraf. Con una longitud total de 56,3 kilómetros, la C-32 es la autopista más cara de Europa al tener dos peajes. C-32 también es el nombre que recibe la autopista de pago que une Barcelona y Palafolls (puerta de acceso a la Costa Brava), aunque en este tramo de 49 kilómetros es conocida como "Autopista del Maresme".
La C-25 une Riudellots de la Selva (Gerona) con Cervera (Lérida) evitando Barcelona. Tiene 153 kilómetros y es conocida como "Eje Transversal".
Ferrocarril
Cataluña fue el primer territorio peninsular español en tener ferrocarril. Fue el 28 de octubre de 1848 cuando se inauguró la línea entre Barcelona y Mataró, que cubría una distancia de 28,4 km. En los años siguientes, antes de la entrada del siglo XX, se construyeron más de 1.000 kilómetros de vía (casi el 80 por ciento de las vías actuales), con varias rutas entre las principales ciudades catalanas y Barcelona. La mayoría de las vías fueron financiadas por el capital privado de industriales que querían agilizar el transporte de sus mercancías hacia la gran ciudad.
Actualmente, pese a que se han modernizado los trenes, la red viaria sigue siendo prácticamente la misma que hace 100 años, con una estructura muy centralizada hacia Barcelona. Las dos rutas principales son la de la costa, que une Francia con la Comunidad Valenciana por el litoral catalán, y la ruta hacia Zaragoza, que une Barcelona con Lérida pasando por Manresa.
Las propietarias de las líneas ferroviarias de Cataluña son el ADIF y los Ferrocarriles de la Generalitat de Catalunya. Operan en Cataluña las operadoras Renfe y la misma FGC.
En los primeros meses del 2008, entro en servicio la linea de alta velocidad (AVE), con 3 lineas en servicio: Barcelona - Madrid, Barcelona - Sevilla y Barcelona - Málaga. La línea de alta velocidad será prolongada hasta la frontera francesa, donde continuará hasta conectar con la actual red francesa de alta velocidad, con lo cual se establecerá también una conexión ferroviaria rápida entre Barcelona y París.
Por otra parte, el gobierno de la Generalidad de Cataluña anunció en diciembre de 2005 un plan para construir 1.100 kilómetros de nuevas líneas, 300 en vías convencionales y 800 en vías de alta velocidad, que unirán las principales ciudades catalanas de forma transversal. El plan supondrá la inversión de 25.000 millones de euros entre el 2006 y el 2026.
Ciencia
La investigación científica y tecnológica ha sido uno de los pilares del desarrollo de Cataluña. Entre los científicos catalanes más célebres cabe mencionar a Narcís Monturiol, al astrónomo José Comas y Solá, el climatólogo Eduard Fontserè, o al bioquímico Joan Oró.
Actualmente se está haciendo una gran inversión económica por parte de las administraciones públicas y de entidades privadas para potenciar al máximo las investigaciones científicas y tecnológicas, no sólo en los centros universitarios sino en instituciones privadas. Destacan en este ámbito el trabajo de instituciones como el Consejo Superior de Investigaciones Científicas en Cataluña.
En este sentido, cabe destacar la próxima inauguración del Parque de Investigación Biomédica que se está construyendo en Barcelona, y que será el más importante de Europa en el terreno biomédico; el proyecto del barrio 22@ de Barcelona, con el que se incentiva la instalación de todo tipo de empresas punteras en el ámbito tecnológico europeo; y la construcción de un sincrotrón en Cerdanyola del Vallés, que está previsto inaugurar en el año 2009.
En Tarrasa puede visitarse el Museo de la Ciencia y de la Técnica de Cataluña, y en Barcelona el CosmoCaixa, antes llamado Museo de la Ciencia.
Arte
Pintura
Los pintores catalanes de mayor renombre internacional son Salvador Dalí, Joan Miró y Antoni Tàpies, todos ellos pertenecientes al siglo XX. Muy ligado al ambiente pictórico de Cataluña estuvo también el malagueño Pablo Picasso, que vivió su juventud en Barcelona, donde se formó como artista e inició el cubismo pintando, entre otras obras, "Las señoritas de Avignon". Otros catalanes que también han dejado huella en el mundo de las artes plásticas son Ramon Casas, Josep María Subirachs o Marià Fortuny.
Los museos pictóricos más relevantes de Cataluña son el Teatro-Museo Dalí, en Figueras (Gerona), el Museo Picasso de Barcelona, la Fundación Antoni Tàpies, y la Fundación Joan Miró, ambos en Barcelona, donde también son destacables el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC), el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (MACBA), el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB), y el CaixaFòrum.
Música
La música es uno de los sectores más vigorosos de la industria cultural de Cataluña, tanto por el número de actividades y eventos musicales que tienen lugar a lo largo del año, como por la red de recintos musicales, y por la cantidad de productoras, compositores, intérpretes y grupos de diferentes géneros surgidos en Cataluña.
- Compositores: Los compositores catalanes de mayor dimensión internacional son Pau Casals, Isaac Albéniz y Enrique Granados, aunque también, en el siglo XX, destacaron artistas como Xavier Cugat, Xavier Montsalvatge, Pascal Comelade, Tete Montoliú y Federico Mompou, entre otros.
- Cantautores: Proliferaron sobre todo en la segunda mitad del siglo XX, y especialmente en el ámbito de la música en lengua catalana, con motivo del movimiento de la "Nova Cançó". Destacan en este ámbito artistas como Lluís Llac
