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Fecha de nacimiento:
¿?
Fecha de su muerte:
329 a. C. (ejecutado)
Datos históricos relevantes:
Último rey persa, asesino de
DarÃo III y ejecutado por Alejandro Magno
Predecesor:
DarÃo III
Sucesor:
Alejandro Magno
Besos (¿-329 a. C.), noble persa sátrapa de Bactria, asesino y sucesor de DarÃo III. Reinó con el nombre de Artajerjes V entre julio de 330 a. C. y finales de verano del 329 a. C.
Contenido |
editar Contexto histórico
En el verano del 331 a. C., Besos comandaba las tropas bactrianas como sátrapa. Esto necesariamente significa que era un noble muy importante y que probablemente estaba emparentado con el rey aqueménida DarÃo III, porque el sátrapa de Bactria, al norte del actual Afganistán, normalmente era el primero en la lÃnea sucesoria, el mathiÅ¡ta (un prÃncipe de la corona habrÃa gobernado Bactria un par de años y un rey sin hijos adultos habrÃa nombrado para esta satrapÃa a un hermano). El parentesco o relación exacta entre DarÃo y Besos no está clara.
El 1 de octubre del 331 a. C., el rey macedonio Alejandro Magno derrotó al ejército persa en la Batalla de Gaugamela. Durante el invierno, DarÃo se refugió en Ecbatana junto a su sátrapa Atropates, tratando de reclutar un nuevo ejército. Para ello ordenó a sus sátrapas enviar refuerzos, pero éstos nunca llegaron. Se desconoce por qué.
editar Traición
A la llegada de Alejandro, DarÃo se vio entonces obligado a huir a las satrapÃas del este, que eran famosas por sus arqueros montados. Si llegaba a Bactria, podrÃa ponerse a salvo. Sin embargo, Besos, Barsaentes, sátrapa de Aracosia y Drangiana, y Satibarzanes, sátrapa de Aria, pensaron la situación de forma diferente. Si permanecÃan leales a su rey, el ejército macedonio invadirÃa sus satrapÃas. En cambio, si arrestaban a DarÃo y lo entregaban a los invasores, no habrÃa más guerra porque era improbable que los macedonios estuvieran interesados en territorios tan alejados, donde se verÃan forzados a luchar un tipo de guerra desconocida.
Asà pues, arrestaron al rey cuando estaba en Partia. Probablemente querÃan entregarlo a Alejandro, pero para el rey macedonio esto era inaceptable. Si ejecutaba al prisionero, sus súbditos persas no serÃan nunca leales a la dominación macedonia, y si en cambio le perdonaba la vida, quedarÃan focos naturales de resistencia persa. Para evitar el trato, Alejandro y su caballerÃa marcharon al este, sembrando el terror entre Besos y sus hombres. A inicios de julio del 330 a. C., DarÃo fue ejecutado y sus asesinos huyeron a Bactria.
editar El rey Besos
La actuación de Besos, aún siendo totalmente desleal, podrÃa ser considerada razonable. El arresto y extradición de DarÃo podrÃan haber sido decisivos para salvar las satrapÃas del este, excepto por el hecho que Alejandro ya habÃa decidido permanecer en Asia. Otros invasores habÃan dejado anteriormente el imperio aqueménida, pero esta no era la idea del macedonio.
Si Besos se hubiera rendido en ese momento del conflicto, se habrÃa convertido probablemente en uno de los cortesanos más respetados de Alejandro (los otros asesinos, Satibarzanes y Barsaentes, fueron perdonados inicialmente). Sin embargo, tras pocas semanas, Besos se autoproclamó rey tomando el nombre de Artajerjes V. Esto fue un grave error, ya que Alejandro se consideraba él mismo el rey legÃtimo de Persia, por lo que tenÃa que atacar a Besos. De hecho, fue Besos con esta actuación quien dio el pretexto definitivo a Alejandro para continuar su marcha hacia el este.
editar El fin de Besos
Besos trató de defender Bactria, y de hecho obligó a Alejandro a tomar una ruta alternativa por Drangiana, Aracosia y Gandara. En primavera del 329 a. C., Alejandro cruzaba las montañas del Hindu Kush, que Besos habÃa dejado desguarnecidas creyendo que sólo un loco se atreverÃa a atravesarlas tan pronto llenas aún de nieve y hielo. Este error fue decisivo.
Besos fue completamente sorprendido y se retiró al norte, a través del rÃo Oxus. Trató posteriormente de impedir que los macedonios cruzaran el rÃo incendiando todos los barcos disponibles, pero los invasores construyeron balsas y a los cinco dÃas estaban ya al otro lado en el sudeste del actual Turkmenistán. Alejandro capturó fácilmente la capital de Bactria, Bactra. Ni las montañas, ni el desierto entre la ciudad ni el rÃo mismo fueron obstáculos insalvables para los macedonios. Los persas, asombrados por estas hazañas, perdieron coraje, lo que indujo a los cortesanos Espitamenes y Datames a arrestar a su lÃder entregándolo a Ptolomeo, general, amigo y futuro biógrafo de Alejandro.
Alejandro mutiló cruelmente a Besos al cortarle orejas y nariz. Esto era una práctica chocante para los griegos y macedonios, pero era lo que Alejandro, como rey persa, tenÃa que hacerle a un regicida. Dos siglos antes, DarÃo I habÃa ordenado el mismo trato a Fraortes, rebelde medo, lo que se explica en la inscripción de Behistún. La automutilación de Zópiro, también en tiempos de DarÃo I, demuestra que estas cosas no eran infrecuentes.
Tras la mutilación, Besos fue entregado al hermano de DarÃo, Oxatres. Alejandro le ordenó marchar con el prisionero hasta el lugar donde habÃa asesinado a DarÃo, crucificarlo y mantener alejados después a los buitres. Esto era para un zoroastriano un hecho horripilante, pues éstos creÃan que los muertos debÃan ser devorados por los pájaros.
| Predecesor: DarÃo III |
Rey de Persia 330 a. C.-329 a. C. |
Sucesor: Alejandro Magno |
editar Enlaces externos
- Besos en Livius.org (en inglés)
