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En las especies que se reproducen sexualmente, la atracción sexual alude a la atracción hacia miembros de otro sexo de la misma especie para reproducirse.
Este tipo de atracción es un factor muy importante para la supervivencia de la especie.
editar Atracción sexual en animales
La atracción sexual en animales (no humanos) depende de una amplia variedad de factores. A menudo hay un elemento del cuerpo del animal que se ha adaptado para ser sexualmente atractivo al sexo opuesto: las plumas brillantes y las crestas de algunas especies de pájaros, por ejemplo.
Muchas especies muestran comportamientos que refieren un tipo de adaptación para el despliegue sexual. Algunos de estos atributos indican estar en "buena forma", saludable; por ejemplo, cuando el macho demuestra una cualidad ostentosa siempre con función de supervivencia ( Fisher). Esta adaptación, entonces, se manifiesta en el género que la despliega, en paralelo a la relación con el otro género. Es posible que la adaptación sea costosa en los términos de, por ejemplo, estar en buena forma;esto mantiene en vigencia la capacidad de supervivencia, especialmente cuando, como en el alce, se involucra un elemento competitivo directo.
Frecuentemente (sobre todo en los insectos) las señales quÃmicas son usadas para generar el interés sexual y localizar a parejas potenciales. Estas señales, conocidas como feromonas, pueden producir un profundo efecto sobre el comportamiento de un animal, incluso cuando están presentes en cantidades diminutas.
editar La atracción sexual en humanos
La atracción sexual en los humanos es muy diferente a la de los animales. Ciertamente se tiene en común el instinto biológico, pero los sentimientos, emociones y pensamientos involucran un significado importante en la atracción. Depende mucho de la percepción de los sentidos, la idea propia de lo que una persona considere sexualmente atractivo y los comportamientos del individuo.
Un primer encuentro exitoso entre ambos sexos dependerá en gran medida de la percepción de cada sentido. Si se demuestra la compatibilidad entre ambos individuos se logrará llegar al acto sexual, determinante para la conservación de la especie. Gran parte de la atracción sexual humana es dirigida por el atractivo fÃsico. Esto involucra los sentidos, sobre todo, en el comienzo:
- Vista. La percepción visual llega a la retina y el nervio óptico traslada esta información a la corteza cerebral. Una vez allà se decodifica la información y se produce la interrogante: ¿es atractivo(a) o no? La mayorÃa de las mujeres, por lo general, concentra su vista en el rostro, brazos y nalgas del hombre; por otra parte, los hombres se fijan más en el rostro, senos, caderas y piernas de la mujer.
- Audición. Las ondas sonoras llegan al oÃdo y la energÃa mecánica es transformada en energÃa bioeléctrica. Aquà se produce una vibración que llega a la corteza cerebral y es decodificada relacionando sonido con imagen, lo que crea una imagen acústica. El cerebro compara la información con lo que se considera atractivo, si existen coincidencias se generará atracción sexual.
- Olfato. El olfato es un sentido muy sensible y poderoso. Es el único que viaja directamente a la corteza cerebral, por lo cual es el sentido más rápido de todos. Éste determinará, según el olor, considerar a alguien agradable o repulsivo; un resultado positivo será fundamental en el proceso de atracción.
- Tacto. La piel alberga al sentido del tacto, el más extenso de todos. Las yemas de los dedos junto con los labios constituyen las áreas más sensibles y con más nervios perceptivos del cuerpo. Una estrategia serÃa entonces estimular la piel del individuo del sexo opuesto, con respeto y ternura. Sin embargo, es importante cuidar la primera impresión, al momento de conocer a la persona; si se comete un abuso puede resultar perjudicial en el proceso de atracción.
- Gusto. La lengua posee entre 5 y 12 mil papilas gustativas y puede distingir cuatro sabores: dulce, salado, agrio y amargo. Si en la interacción con el sexo opuesto se presentan comidas con sabores agradables el cerebro puede relacionar el momento y el sabor agradable con la persona; en consecuencia, se desarrolla la atracción sexual.
Aunque los gustos y preferencias sexuales de cada persona suelen ser muy variados en relación a otros individuos, una mezcla de buenas impresiones a los sentidos puede generar un "disparo" de atracción sexual.
Algunos estudios sugieren que un detonador de la atracción fÃsica de un hombre hacia una mujer depende de la proporción entre el ancho de las caderas y el ancho de la cinturacita requerida.
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